Urnas Funerarias o Hidriotafia, Thomas Browne

[Urn Burial o Hydriotaphia]. Con este título un poco hermético, el docto hombre de cien­cia inglés, entre médico y mago, Thomas Browne (1605-1682) publicó en 1658, junto con otro tratadito, El jardín de Ciro (v.) [The Garden, of Cyrus], este libro, que trata de las diversas maneras de sepultar y sobre todo de incinerar los cadáveres.

Son cinco capítulos, en los que se discurre con gran lujo de erudición sobre los usos antiguos de la cremación y recogida de las ceni­zas en urnas funerarias. El pretexto para tal discurso lo dio el descubrimiento, ocurrido en un campo de Norfolk, de una cincuentena de urnas de la época romana, que Browne describe con doctas lucubra­ciones arqueológicas. En el capítulo III, se consideran los modos de putrefacción de los cadáveres y los de su conservación. Monumentos, obeliscos, urnas, sólo conser­van polvo; la inmortalidad no está ence­rrada en ellos, y en vano creen los hombres eternizarse en ellos. La única eternidad verdadera es la cristiana. El estilo de Tho­mas Browne es amplia y solemnemente ornado y tan doctamente retórico como el interior de una iglesia barroca; de ella tiene también el gusto por lo tétrico, lo fu­nerario y lo macabro.

P. Rebora