Rihla, Abu-l-Husayn Muhammad ibn Yubayr

[Viajes]. Relato de la peregrina­ción que el arabigoespañol Abu-l-Husayn Muhammad ibn Yubayr, de Valencia (1145- 1217), realizó a los lugares santos del Is­lam. La obra fue editada por W. Wright (Leyden, 1852) y más tarde por M. J. de Goeje (Leyden, 1907). Aunque Ibn Yubayr cultivó la poesía, su fama le viene de esta obra.

En el curso de su vida, Ibn Yubayr realizó tres peregrinaciones a La Meca; pero sólo nos ha legado su relato de la pri­mera de ellas (1183-1185). Partió, en com­pañía de un amigo, de Granada, el 3 de febrero de 1183; se embarcó en Tarifa con dirección a Egipto, y tras visitarlo remontó el curso del Nilo; estuvo en La Meca, re­gresando por Medina, Bagdad, Mosul, Da­masco, Tiro, Acre, donde se embarcó con destino a Sicilia, isla en la que permaneció durante algún tiempo, hasta que se decidió a regresar a su patria, desembarcando en Cartagena y de ahí se trasladó a Granada, donde llegó el 25 de abril de 1185. La Rihla es el relato de su viaje, escrito con estilo sencillo y claro, pero a la vez elegante, en el que refiere y comenta todo lo que vio personalmente, en especial, monumentos ra­ros y hermosos, siendo de destacar la cu­riosa descripción de una tempestad que le cogió en el viaje de regreso. Son muy interesantes las noticias que proporciona acerca de la vida del Islam oriental, sobre todo desde el punto de vista religioso, ya que Ibn Yubayr era una persona muy reli­giosa, que con posterioridad a ese viaje se inclinó al sufismo. También merecen aten­ción sus detallados datos sobre Sicilia.

No menciona para nada a los judíos, pero sí a los cristianos, contra los cuales siente mar­cada aversión. Después de él, el diario de viaje (rihla) se convirtió en género litera­rio, que cultivaron, entre otros, al-cAbdarI (v. Rihla al-magribiyya) y, sobre todo, Ibn Battüta (v. Rihla), que incluso copia o re­sume a Ibn Yubayr. Trad. francesa por Maurice Gaudefroy-Demombynes (París, 1949- 1951, dos fascículos).

D. Romano