Quince Ensayos, Hermann Grimm

[Fünfzehn Essays). Obra formada por cuatro volúmenes en los que Hermann Grimm (1828-1901) reunió la mayor parte de sus célebres ensayos escri­tos en épocas distintas y en diversas oca­siones.

Profesor de historia del arte en la Universidad de Berlín, pero hombre de viva y vasta cultura, más que investigador téc­nico y metódico en el terreno específico de su disciplina propia, Grimm dirigió también su atención a los estudios históricos y lite­rarios, con recensiones, artículos de actuali­dad, necrologías, polémicas, etc., demostran­do ser tal vez el mejor ensayista alemán de su época. Considerada en su conjun­to, esta obra presenta, en efecto, un cuadro vivaz de los intereses y actitudes de la alemania intelectual en los últimos decenios del siglo XIX. Típico representante del espíritu de la alemania victoriosa des­pués del 70, Grimm sucumbe algunas veces a los peligros de un orgulloso nacionalismo, como cuando afirma la imposibilidad para un extranjero de comprender a Goethe; pero admirador entusiasta del Renacimiento italiano, no menos que de la «ensayística» inglesa del siglo XIX, sus estudios se mue­ven entre vastos horizontes.

En esto fue su maestro Emerson, a quien él atribuía una fuerza y una potencia casi divinas. En los dos ensayos que le dedica, uno compuesto en sus años juveniles, con el entusiasmo de un primer descubrimiento, otro, veintiún años después, como elogio fúnebre, el propio Grimm reconoce haber tomado por modelo al escritor americano. Otra prueba de ello tenemos en la traducción de dos ensayos de Emerson, el dedicado a Shakespeare y el dedicado a Goethe, que insertó entre los suyos propios. Goethe es, naturalmente, el escritor que estudió más a menudo: lo segui­mos en Italia («Goethe in Italien»); asisti­mos al nacer y florecer de su amistad con Schiller («Schiller und Goethe») y a sus re­laciones con diferentes personajes («Goethe und Suleika», «Goethe und Luise Seidler», «Goethe und Carlyle», «Goethe und der Bildhauer Gottfried Schadow»).

No faltan agu­dos artículos críticos o filológicos sobre cues­tiones goethianas particulares («Goethe und die Wahlverwandschaften», «Goethe im Dienste únserer Zeit», «Die neue Goethe Ausgabe»), En sus demás ensayos litera­rios Grimm se complace generalmente en evocar figuras bien conocidas por él; unido por estrechos vínculos de parentesco no sólo con los célebres hermanos Grimm (era hijo de Wilhelm), sino también con Bettina Brentano, consigue trazar, por medio de una con­movida evocación de estas figuras, un vivo cuadro del mundo intelectual berlinés. De­riva igualmente de personales relaciones de amistad su delicado estudio acerca de Marianne von Willemer. Más impersonales son en general sus ensayos artísticos; su artista más estudiado es Rafael. Particularmente interesantes son sus ensayos sobre la «Sala de la Segnatura» y sobre la «Escuela de Atenas».

Como en su libro sobre Miguel Ángel, en estos breves estudios se da siem­pre gran importancia al ambiente histórico, y los cuadros están más cuidadosamente descritos e interpretados que valorados esté­ticamente. Muchos de estos ensayos de arte parten también de acontecimientos de actua­lidad y no faltan escritos de ocasión sobre pintores (Cornelius, Feuerbach, Maccari, et­cétera) y escultores (Grimm, Rauch) con­temporáneos suyos.

A. Manghi