Principios de Ortología y Métrica de la Lengua Castellana, Andrés Bello

Obra de Andrés Bello (1781-1865), publi­cada en Santiago de Chile, en 1835. La pri­mera parte, la ortología, en la que analiza los fundamentos prosódicos del castellano y los vicios habituales de pronunciación, especialmente los de Hispanoamérica, se considera hoy envejecida ante los modernos estudios de fonética, que han renovado totalmente esta disciplina. Pero la métrica, que es la obra de un erudito y de un poe­ta, sigue teniendo plena actualidad.

Frente a Hermosilla y Sicilia, que representaban el criterio neoclásico, que querían a todo trance ver en el verso castellano la suce­sión de sílabas largas y breves — es decir, un remedo de los pies griegos y latinos —, Bello planteó los verdaderos fundamentos del verso castellano: «Después de haber leído con atención — dice — no poco de lo que se ha escrito sobre esta materia, me decidí por la opinión que me pareció tener más claramente a su favor el testimonio del oído». Se basó en el oído, y además en la práctica de los buenos poetas. Y así como deslatinizó la gramática castellana para ana­lizar el verdadero sistema gramatical de su lengua, desterró de la métrica castellana el fantasma de la cantidad silábica que había dominado — dice Pedro Henríquez Ureña — en todo el siglo XVIII.

Los estudios de Bello pusieron el verso castellano sobre sus bases silábicas y acentuales. La Real Academia Española aceptó sus principios en acuerdo del 27 de junio de 1852 y le pidió permiso para adoptar su obra, reservándose el dere­cho de anotarla y corregirla.

A. Rosemblat