Principios de Derecho Público, Maurice Hauriou

[Principes de droit public]. Obra del fran­cés Maurice Hauriou (1856-1929), publicada en París en 1910. El libro es una verdadera teoría general del Estado según designios y visiones genialmente reconstructivos, es­pecialmente en cuanto concierne a la re­presentación jurídica del Estado.

El autor parte de un punto de vista personal sobre los equilibrios sociales, porque en el equi­librio reside esencialmente el orden, para afirmar que el Estado lleva a cabo una serie de equilibrios entre las instituciones y las fuerzas que se agitan y se crean en la sociedad nacional. El Estado es una na­ción organizada bajo un régimen estatal y, propiamente, es una «institución». Por «ins­titución» entiende el autor un complejo objetivo de situaciones establecidas, de po­siciones humanas tendiendo a un fin, una entidad social que expresa por sí misma el derecho: un derecho estatutario, que es un elemento suyo de organización, y un dere­cho disciplinario para sus componentes. Pero la institución no significa, en modo alguno, personalidad jurídica. Por el con­trario, para Hauriou, la personalidad jurí­dica es ‘necesaria siempre que se trate de explicar y realizar fenómenos de comercio jurídico, es decir, de intercambio, mientras las instituciones son algo objetivo y está­tico a la vez.

Y el Estado, como institución, debe estar concebido, exactamente, como una «res publica». El autor analiza seguida­mente la serie de equilibrios resultantes de la superposición del Estado, que ve como una superestructura necesaria en el período histórico nuestro y en el precedente. Estu­dia la introducción en el Estado del mer­cado económico, en el que se-desarrolla la vida económica nacional, y del régimen civil, es decir, de la división en clases, si bien aprecia también la necesidad de sepa­raciones y no sólo de coordinación de las fuerzas y agrupaciones humanas, en la sociedad nacional, y señala la separación entre el elemento militar, el civil y el reli­gioso. Dedica notabilísimas observaciones al estudio de los equilibrios constitucionales, proponiendo que se sustituya el concepto de delegación de poderes con el de investi­dura dé los poderes, exponiendo el alcance de la distinción entre el gobierno y la na­ción. Reistringe el campo de acción del contrato exclusivamente al comercio jurídi­co, aunque considera la posibilidad de contratos institucionales, esto es, de situa­ciones subjetivas que se transformen en objetivas.

El tratado de Hauriou, que fue posteriormente desarrollado en otra publi­cación del mismo autor, está conceptuado como uno de los más notables de la ciencia jurídica francesa. En especial por la noción de «institución», su pensamiento ha sido muy seguido posteriormente, y todavía hoy es objeto de viva discusión por parte de los publicistas mundiales.

A. Amorth