Política Internacional, Giuseppe Mazzini

[Politica internazionale]. Escrito de Giuseppe Mazzini (1805-1872), publicado en la revista «Roma del Popolo» (núms. 4, 5 y 6), en 1871.

El autor sostiene que la Ley Moral es el criterio con el que debe juzgarse el valor de los actos que constituyen la vida de las naciones, pues la vida de un pueblo se apoya en la confianza que los demás pue­blos ponen en él, del mismo modo que el desenvolvimiento económico se funda en el crédito.

Como todo ser tiene un fin, así las naciones, como los individuos, deben trabajar en el fin común representado por la Humanidad. La analogía de los fines particulares de las diversas naciones crea las alianzas; y la principal de éstas es la que se establece para la guerra santa contra el que ataca a un pueblo en su libertad. Esta es la única razón que hace lícita una guerra; todas las demás son fra­tricidas.

Estos deberían ser los únicos prin­cipios de la política internacional; allí donde, en cambio, triunfa el materialismo, que tiene por principio el yo y por prueba la fuerza y el hecho transitorio, impera la ciencia corruptora y disolvente de la di­plomacia. Algunos criterios que hoy regu­lan la vida internacional europea provocan la eterna protesta de los mártires, pueblos o individuos, que murieron en pro de lo justo y de lo verdadero. El principio de nacionalidad es el único dique contra el despotismo de un pueblo, como la libertad de los individuos lo es contra el despotismo de un hombre.

La reforma del mapa de Europa está en los hechos acaecidos en la época, y se llevará a cabo a través de guerras inevitables. Pero la nación que se haga centro de este movimiento, será la iniciadora del progreso de la Humanidad. Italia, pueblo nuevo, una vez afirmados los principios de Libertad y Nacionalidad, de­bería formar una liga de los pequeños Estados europeos, para defenderse contra las usurpaciones; de una manera particular, debería tender a la alianza con la familia eslava, ya que el Imperio turco y el aus­tríaco están condenados a perecer, y el puño de la espada que ha de asestarles el golpe de gracia está en manos de los eslavos (v. también Cartas eslavas).

En el conflicto entre los «prácticos» y los «utópi­cos», generalmente prevalecieron estos úl­timos, como enseña la historia; las grandes ideas hacen grandes a los pueblos, sobre todo cuando sus fronteras han sido supera­das. «Así como la circulación y el inter­cambio dan valor a la producción y la vitalizan, así la vida internacional da valor y movimiento a la vida interna de un pue­blo». Por tanto, la vida «nacional» es el instrumento, mientras que la vida «interna­cional» es el fin.

B. Ceva