Poética Crítica, Jacop Breirtinger

[Kritische Dichtkunst]. Tratado de poética de Jacop Breirtinger (1701-1776), publicado en Zurich en 1740 a la vez que el Tratado crítico sobre lo maravilloso (v.) de Bodmer, en polémica parcial con el tratado análogo de Gottsched Ensayo de una poética crítica (v.) de 1730.

Se divide en dos partes: «Poética crítica, en la que la pintura poética se examina en lo referente a la invención, y se explica con ejemplos tomados entre los más famo­sos antiguos y modernos», y «Poética críti­ca, en la que la pintura poética es tratada en lo referente a la expresión y a los co­lores». Sigue luego: «Tratado crítico de la naturaleza de los fines y el uso de las com­paraciones, explicado con ejemplos tomados de los más famosos estilistas antiguos y modernos».

El libro, según se lee en el pró­logo de Bodmer, parte del motivo, tan caro a los suizos, de la poesía vista como pintura poética, superior a la pintura por su fin didáctico y por su «continuidad». El trata­do de los diversos puntos de vista, tales como la imitación de la naturaleza y la elección de la materia, continúa siguien­do las teorías de Gottsched, tanto en lo referente a las ideas como en lo relativo a su exposición y sistematización. Original de Breitinger (pero derivándola del italiano Muratori) es, sin embargo, la idea de lo «nuevo» como generador de lo maravilloso, que Breitinger, asignando a la fantasía la dirección absoluta de la creación poética, libera de los angostos límites a que la había constreñido Gottsched.

El capítulo central de la obra es el sexto: «De lo maravilloso y de lo verosímil». Entre los conceptos dignos de relieve está el de la idealización a través de la poesía de los seres terrenos y de los objetos cotidianos a los que la creación poética hace nuevos. Sin embargo, según advierte ya Goethe — que de todos modos juzgaba a Bodmer como un «hombre excelente, docto e inte­ligente» —, tampoco las intuiciones justas pueden alcanzar su pleno desenvolvimiento, por cuanto nunca superan los límites del moralismo del autor, para el que la supre­ma expresión de la poesía siguió siendo la fábula esópica. La segunda parte trata de la técnica (elección de palabras, estilo, cons­trucción del verso, etc.). El interés de la obra, que ha de colocarse por su parecido junto a la poética de Muratori y a las Reflexiones críticas sobre la poesía y la pintura (v.) de Du Bos, es hoy esencial­mente histórico.

G. C. Onesti