El Orden Natural y Esencial de las Sociedades Políticas, Mercier de la Rivière

[L’ordre naturel et essentiel des sociétés politiques]. Obra publicada en 1767 por Mercier de la Rivière (1721-1793). Teoriza acerca de la doctrina política y económica del doctor François Quesnay.

El orden natural de las sociedades políticas está fundado sobre la propiedad privada, base y garantía de la se­guridad y de la libertad de cada cual. Las leyes positivas no tienen nada que aña­dir a las naturales; la función de las pri­meras consiste en declarar y hacer explí­cito el dictado de las segundas, que, por lo demás, se muestra evidente para quien se detiene a considerar a la luz de la razón los principios de justicia según los cuales la divinidad ha ordenado el universo.

El interés personal desenvolviéndose en liber­tad, multiplica la producción e imprime a la sociedad un movimiento hacia las mejores condiciones posibles. El orden positivo debe realizar una libertad semejante potencia- dora del interés personal, no obstaculizando con arbitrarias trabas, la riqueza, ni tam­poco en el terreno fiscal, el impulso que deriva de la benéfica prosecución del pro­pio interés.

Para que el orden positivo coin­cida con el natural es suficiente un déspota ilustrado que, como ministro e imagen de la divinidad, traduzca en acto los designios de ella desarrollando su actividad de único legislador. El soberano participará en los frutos de la producción, gratuitamente do­nados por la Naturaleza, percibiendo un impuesto único sobre la tierra.

La obra de Mercier de la Rivière facilitó la difusión de la doctrina fisiocrática; proporcionó al autor la invitación a la corte de Catalina de Rusia’; pero al acentuar las simpatías de la escuela por el despotismo ilustrado, au­mentó las sospechas que contra los seguido­res de Quesnay alimentaban los enciclope­distas y sus partidarios.

A. Fanfani