[L’ouvrier de huit ans]. Obra polémica del francés Jules Simon (1814-1896), publicada en 1864. El autor, que había reivindicado vigorosamente en su libro La obrera [L’ouvrière], editada en 1861, los derechos humanos de la mujer que trabaja, se detiene en esta segunda obra, de manera particular, a tratar de la situación de los niños sometidos en los talleres a un trabajo superior a sus fuerzas, y pide que sea revisada la ley referente a los aprendices.
De otro modo, el muchacho comenzará muy pronto a concebir odio hacia la sociedad que lo explota, y se convertirá en el obrero rebelde de mañana. Jules Simón, en su aguda y apasionada crítica de las leyes dictatoriales del Segundo Imperio, quería sustituir la lucha de clases por una mutua inteligencia entre el capital y el trabajo; las nuevas conquistas sociales no darán su fruto sino cuando el pueblo tenga escuelas donde pueda ser rectamente educado y obtenga una retribución más justa por su trabajo.
Refiriéndose después a las leyes inglesas acerca del trabajo de los niños y a la enseñanza profesional francesa, el autor concluye su obra deseando un mayor sentido de humanidad y de responsabilidad en los hombres de gobierno.
C. Cordié

