Observaciones Acerca de la Lengua Francesa, Claude Vaugelas

[Remarques sur la langue française]. Libro de Claude Vaugelas (1585- 1659), publicado en 1647. En el terreno lin­güístico ejerció tal autoridad en su época, que «parler Vaugelas» fue sinónimo de ha­blar correcto.

Con sus observaciones, el autor no pretende fijar rígidas leyes gra­maticales; considera que el único maestro que debe seguirse es el uso, pero como existe un uso incorrecto, propio de la mayoría, y otro bueno, propio de la «élite», quiere presentar los documentos de esta última, que él aprendió durante treinta y cinco años de vivir en el mundo elegante de la Corte, asistiendo al Hôtel Rambouil­let, uso que viene confirmado por la auto­ridad de los mejores escritores de la época.

Incluso la razón debe inclinarse ante el uso; al que no se le pueden oponer compa­raciones con otros idiomas, ni siquiera con el griego y con el latín, ya que cada idioma es señor de su propio dominio. Con ello, tras haber expuesto los principios genera­les, recoge sus observaciones sobre la pro­nunciación, las construcciones sintácticas, las locuciones y las palabras, que clasifica en populares, técnicas, prácticas, «déshonnétes», etc., no ciñéndose a un plan pre­establecido, al igual que no había seguido un método, sino según se le presentaba la ocasión.

Eso explica que en la obra haya repeticiones, injustificadas generalizaciones e incluso falsas interpretaciones de hechos verdaderos. Mediante su doctrina del uso, y siguiendo a Malherbe, reacciona — como este último — contra la corriente latinizante que deforma el espontáneo desarrollo del idioma; pero al considerar correcto única­mente el uso en determinadas clases socia­les, obstaculizaba la aportación vivificadora del lenguaje popular.

Aunque reconocía que la lengua viva está en continuo cam­bio y que sus preceptos solamente eran válidos para determinado período de tiem­po, sus prejuicios, exagerados por sus con­tinuadores y también por un conjunto de causas históricas, trajeron como consecuen­cia que en la gramática francesa se divul­garan y establecieran reglas falsas y arbi­trarias, de las que involuntariamente se convirtió en responsable, hasta el extremo de que parecía personificar la mezquina tiranía de la «bienséance» contra la libertad de expresión del artista.

B. Treves