[Nuova Scientia]. Obra del geómetra italiano Niccoló Tartaglia (14999-1557), publicada en Venecia en 1537. Tartaglia contaba poco más de seis años cuando Gastón de Foix, jefe del ejército francés que operaba en Italia, sometió Brescia, donde había nacido Tartaglia, a un saqueo tan despiadado que quedó para siempre como tristemente célebre, y del cual nuestro matemático fue también víctima inocente.
Se podía creer que el recuerdo del horrible espectáculo, del cual no fue sólo espectador, le apartaría de todo lo concerniente a la guerra; por el contrario, Tartaglia volvía siempre su pensamiento hacia ella, aun en medio de sus ocupaciones científicas. Prueba de ello son los ensayos reunidos en el volumen Investigaciones e invenciones varias (v.) y la obra La Nueva Ciencia.
En ésta, luego de haber dedicado muchas páginas a investigar por vez primera el movimiento curvilíneo y el de los cuerpos pesados, escribiendo páginas cuyo valor está documentado por el uso que de él hizo Galileo en su obra Discursos y demostraciones matemáticas sobre dos nuevas ciencias (v.), aplicó sus conclusiones a establecer los elementos de la disciplina Ha- mada hoy «balística exterior».
Dados los perfeccionamientos obtenidos en las armas de fuego y los progresos de su correspondiente teoría, no recurrirán hoy ciertamente a la obra de Tartaglia los que hayan de adiestrarse en el manejo de los cañones; pero los historiadores señalan en ella la primera enunciación de la proposición según la cual «para obtener el tiro de máxima amplitud, es menester inclinar la pieza a 45° sobre el horizonte». Se trata de un teorema adoptado hoy por la ciencia como corolario de principios generalmente admitidos, pero del cual Tartaglia buscó en vano una demostración durante toda su vida.
G. Loria

