Lleva este nombre una colección parcial de epigramas griegos de Estratón de Sardes (siglo II d. de C.), en la que figuran, además del autor, también otros poetas que cultivaron este género; una considerable parte de la colección está incluida en el libro XII de 1a. Antología Palatina (v.). En ella se tratan situaciones del amor llamado «paidico» (de Traíc = muchacho), referidas a la realidad de la vida cotidiana y coloreadas (a menudo con tonos algo subidos) según las normas de la tradición poética y especialmente sofística, que se complacía en contraponer al amor natural aquellas aberraciones eróticas con las que la civilización clásica fue siempre indulgente. Sin embargo. los epigramas no carecen ni de gracia, ni de habilidad artística, y representan a menudo situaciones satíricas no desprovistas de valor poético.
I. Cazzaniga

