Minos o De la Ley, Platón

Diálogo atribuido a Platón (427- 48 a. de C.). La cuestión tratada en este diálogo se origina de una pregunta que Só­crates dirige a un amigo: «¿Qué es la ley?» Su amigo la define primero como «lo que se legisla», lo cual, como hace notar Só­crates, es igual que definir la vista como lo que se ve, mientras que la ley es más bien un proceso cognoscitivo y, más pre­cisamente, científico, que quiere captar la verdad y aplicarla a la vida. Corrigiéndose, su amigo la define como un decreto de Estado; y Sócrates, jugando con la palabra, se la transforma en «opinión», que puede ser verdadera o falsa: pero la ley no es tal sino en cuanto al­canza siempre la verdad, por esto debe ser llamada opinión verdadera Su amigo le opone la variedad de las leyes en relación con los hombres y los tiempos; y Sócrates explica cómo a menudo las le­yes son obras de incompetentes y raramen­te las hay dignas de aquel nombre, obra de sabios legisladores. Entre estos últimos debe contarse como sumo ejemplo Minos de Creta, cuyas leyes sobreviven todavía. Interrogado después su amigo acerca de las prescripciones que el buen legislador ha de formular para la felicidad de los súbditos, puesto que aquél confiesa no sa­berlas, Sócrates concluye juzgando vergon­zosa semejante ignorancia acerca de las cosas del alma.

G. Alliney