[Max und Moritz, eine Bubengeschiclite in sieben Streichen], Novela de Wilhelm Busch (1832-1908), publicada en 1865. Junto a, Pedrito Puercoespín (v.), es éste el libro para muchachos más popular en Alemania y pertenece al mismo tipo, aunque sea distinto el espíritu de los autores. También aquí el texto es un comentario en verso a una serie de ilustraciones. Pero si Hoffmann era un alegre médico de Frankfurt, Busch fue, en cambio, uno de los espíritus más cáusticos de la segunda mitad del siglo XIX alemán. El esencial nihilismo de su espíritu, Busch lo puso de manifiesto especialmente en su activa participación en las polémicas contra la Iglesia romana durante el «Kulturkampf», y también este libro sufre sus consecuencias en algunos que otros detalles. Máximo y Mauricio ponen pólvora en la pipa de su maestro, cortan un puente por donde ha de pasar un pobre desgraciado, y así por el estilo. Pero no son por esto peores o más crueles que su mundo, ya que cuando, después de la última chanza, triturados juntamente con el maíz, acaban en la panza de los patos, toda la aldea les dedica una oración fúnebre que es una obra maestra de hipocresía y de mal corazón. Hasta el maestro (el de la pipa, descrito con tanta ironía en el «cuarto canto») desde lo alto de su moralidad no sabe encontrar una frase de sentimiento mejor que la siguiente: «¡He aquí un nuevo ejemplo!» Sin embargo, todo esto en el libro apenas se vislumbra, y la aparente bondad que domina y los recursos de la gran fantasía de Busch hicieron de él una obra maestra reproducida y traducida a todos los idiomas un sinfín de veces.
F. Federici

