Mayo, Hermán Gorter

[Mei]. Poema del holandés Hermán Gorter (1864-1927), publicado en 1889. Mei (mayo), la más linda de las doce hijas de la Luna, es depositada una noche en la playa por una pequeña barca. Al amane­cer, Mei se despierta: sorprendidos y en­cantados, sus ojos beben todas las nuevas impresiones, y en las dunas, en el bosque de alisos, en los prados, nacen milagrosa­mente, bajo sus pasos, miríadas de flores, pequeñas llamas, que se extienden por toda Holanda, hasta que, cansada de jugar, llega una ninfa del río, que le cuenta su vida. Cuando reemprende sus correrías, se le presentan diversas imágenes de la vida hu­mana: el campesino que labra la tierra, el juego de los niños, la vida de la aldea, una ciudad a la última luz del sol. Encuentra luego al poeta; en la noche reposan juntos, hasta que Mei le pide que la deje mar­char y se duerme velada por doce peque­ños caballeros: las horas de la noche. En el segundo libro, Mei se encuentra en un montañoso país del Sur.

Al despertarse se acuerda de una misteriosa voz que ha oído la noche anterior: es la voz de Balder, el joven dios, y Mei lo busca por los bos­ques y los senderos de la montaña y, a través de los cielos, en el palacio de Wodan. Por fin lo encuentra en un valle; pero su felicidad es de breve duración, pues Balder no podrá pertenecer nunca a la pequeña Mei. En el tercer libro se describen los últimos días de Mei en la tierra y su muerte. Una vez más encuentra ella al poeta, y van vagando juntos hasta que al tercer día ella se aleja y, al llegar a un prado, reclina su pequeña cabeza como una amapola en el sol de verano y fallece. El poeta lleva su cuerpo a la orilla del mar y lo entierra en la arena. La obra es con­siderada como la más notable de Gorter, que ha sido una de las figuras más impor­tantes del círculo de los «Nieuwe Gids», y, al mismo tiempo, característica del gusto simbolista que llegaba de Francia.

H. Henny