Los Pintores Cubistas, Guillaume Apollinaire

[Les peintres cubistes]. Ensayo del poeta francés de origen polaco Guillaume Apollinaire (Wilhelm Apollinaris Kostrowitzky, 1880-1918), publicado en 1913, en el que por primera vez se investigan y aclaran los motivos de la pintura vanguardista europea que acep­tará la involuntaria designación de «Cubis­mo» (v.) que le dio Matisse en 1908.

Apolli­naire ha dividido su libro en dos partes; la primera, general: «Meditaciones estéticas» [ «Méditations esthétiques»], en las que se traza con mano segura la poética nueva; la segunda, analítica, es una serie de retratos críticos (nuevos pintores: Picasso, Braque, Metzinger, Gleizes, M. Laurencin, Gris, Légér, Picabia, M. Duchamp y un escultor: Duchamp – Villon) que debe servir como prueba de la primera. Aunque las dimen­siones concedidas por el autor a sus artis­tas, al menos a algunos, son mayores que las reales, aunque el porvenir no ha con­firmado algunas de sus previsiones dema­siado optimistas; y aunque tampoco son convincentes las tentativas de caracteriza­ción en el seno de la propia corriente cu­bista (por ejemplo, la cuadripartición en cubismo científico, órfico, físico e instin­tivo), queda la clara comprensión del ca­rácter intelectualista del nuevo movimiento («arte de concepción que tiende a la creación») y el presagio seguro de su impor­tancia.

Apollinaire, más poeta que crítico, o mejor aún, poeta en su crítica, devana la enmarañada madeja del naciente gusto y, con su sincera fe en el yo constructor del universo, con la alegre exaltación de la geometría de las formas puras, concurre él mismo a dar un contenido y una dignidad teórica al cubismo. Más que una apología o que una interpretación del nuevo movi­miento pictórico, la obra, que aun en sus efusiones líricas y herméticas esconde solidísimas experiencias culturales (desde Des­cartes a Hegel, de Nietzsche a Bergson, y sobre todo recoge motivos inspirados en las armonías cristalinas de las formas geomé­tricas en Grecia y en el Renacimiento), aborda el estudio de la sustancia ética y mental del mundo moderno.

S. S. Ludovici