Los dos Luises y otros ensayos, José Martínez Ruiz (Azorín)”

Colección de artículos literarios del ilustre escritor español Azorín, publicada en 1920. Integran el volumen dos extensos ensayos sobre Fray Luis de Granada y Fray Luis de León (los dos «Luises» que dan tí­tulo a la obra) y unos breves comentarios sobre Garcilaso, Góngora, Calderón, Cervan­tes y Ercilla. En el prólogo y en el epílogo insiste el autor en que se trata simplemente de «notas de lector»: «Leo por placer, y no por enterarme de las cosas, no por ateso­rar erudición». Y estas «notas» están escri­tas en el característico estilo azoriniano, lento, moroso y sumamente descriptivo.

De fray Luis de Granada pondera Azorín su sentimiento de la naturaleza (especialmen­te del mar); su actitud moral, opuesta a la de Gracián y mucho más humana que la de éste; su estilo «sobrio, claro y preciso», que lo hace siempre actual; trata de su fiso­nomía espiritual, del Libro de oración y meditación (que califica de «libro shakesperiano»), de su traducción de la Escala espiritual de San Juan Clímaco, de sus ideas sobre la guerra, etc. En el ensayo sobre Fray Luis de León escribe primero acerca del poeta y de la profundidad de sus pro­blemas espirituales y su pesimismo; en La -perfecta casada (v.), dice, «hay un espíritu libre, independiente, modernísimo»; final­mente examina la doctrina política que se desprende de Los nombres de Cristo (v.). En cuanto a los ensayos breves, Azorín des­taca un simple aspecto, una característica de los autores, que sabe luego glosar su­tilmente.

Así, por lo que a Garcilaso se refiere, nos habla de su europeísmo y de su laicismo absoluto; en Góngora hace resaltar su sentido de la belleza y de la vida: El mágico prodigioso (v.) de Calderón sim­boliza, para nuestro autor, la tragedia del intelectual; precisa el sentido y valor de los términos «realismo» e «idealismo» en las No­velas ejemplares (v.) y en el Per siles (v.) de Cervantes; finalmente trata de Ercilla y de su poema La Araucana (v.) y de la aplicación del calificativo de «heroico» a este poema. Azorín sabe crear siempre el clima propio a la obra literaria y nos sor­prende a menudo con la agilidad de sus comparaciones con otros autores y obras.

A. Comas