[La notizia d’opere del disegno]. Obra del veneciano Marcantonio Michiel (1486-1552 aprox.), conocido bajo la denominación de «Anónimo morelliano» que le provino del abate Jacopo Morelli, primer editor de la Noticia (Bassano, 1800).
Incompleta hasta el punto de hacer suponer que el autor no la destinaba a la publicación, selecciona las obras de arte de las ciudades de Padua, Cremona, Milán, Pavía, Bérgamo, Crema y Venecia, tomando también en consideración las colecciones privadas, numerosísimas en el siglo XVI, particularmente en Venecia.
Constituye por ello una importante fuente de información para el arte de Lombardía y el Véneto, anterior a la de Va- sari, que la conoció. Michiel, que fue un ciudadano eminente, tanto por su nacimiento como por los altos cargos públicos con que la Serenísima le invistió, aparece en conjunto como personalidad de sólida cultura artística, apasionado por su tema, en relación personal y epistolar con muchos artistas y personajes de la época (Are- tino, Serlio, Riccio, Summonte, Celere, etc.); poco inclinado, en cambio, a dar a conocer lo que durante años fue meditando.
Sólo una obra suya fue publicada, viviendo él, en 1532: una descripción de Bérgamo (Agri et urbis Bergomatis descriptio anno 1516); no lo fue, en cambio, una recopilación de Vidas de pintores y escultores modernos [Vite de’ pittori e scultori moderni], cuya edición fue suspendida, se supone, por la aparición de las Vidas (v.) de Vasari.
La Noticia, aunque en estado de esbozo, muestra una información segura, inspirada casi siempre en fuentes directas, bien comprobadas, orientadas según un juicio libre y un agudo espíritu de observación que se manifiesta incluso a través de la particular exactitud y precisión del lenguaje.
Son especialmente notables las referencias a las colecciones particulares; referencias relativas, algunas veces, a obras de artistas de gran renombre, algunas llegadas y otras no, hasta nosotros. Coleccionista él mismo, Michiel alude en cierto lugar a unas pinturas de Giorgione que él poseía; la condición de coleccionista contribuye por otra parte a hacer más completa esta figura de señor y «dilettante culto en el mejor sentido goethiano de la palabra» (Schlosser).
La primera edición de la Noticia es debida al ya citado abate Jacopo Morelli, que se sirvió del manuscrito de la Marciana, al que añadió un largo comentario; la segunda (Bolonia, 1884), corrió a cargo de Gustavo Frizzoni, que completó las notas de Morelli con adiciones sacadas del manuscrito original, desconocido por Morelli.
El de la Marciana fue publicado de nuevo por Teodoro Frimmel, en Viena, en 1888, en las «Eitelbergers Quellenschriften», y traducido al alemán; está precedido de un erudito prólogo que reproduce la introducción de la edición de Morelli. También existe una traducción inglesa de Williamson, ilustrada (Londres, 1903). .
M. Pittaluga

