[Die Kunst-literatur]. Como especifica el subtítulo, es un manual de las fuentes del arte moderno compuesto por el historiador del arte alemán Julius von Schlosser (1886- 1938) y publicado primero parcialmente en las actas de la Academia vienesa de Ciencias desde 1914 a 1920, y después en volumen, también en Viena, en 1924.
En el ámbito del arte cristiano, desde fines de la Antigüedad clásica al neoclasicismo, la obra trata de las fuentes escritas, esto es, de los testimonios literarios, de carácter secundario e indirecto respecto a la actividad artística—como biografías, tratados, guías—, que se refieren al arte en sentido histórico, teórico o técnico. De los nueve libros de que se compone, el primero está dedicado a la literatura artística medieval, en el Oriente griego y en el Occidente, con especial atención al «Trecento» toscano. El segundo libro examina los escritos históricos y teóricos del primer Renacimiento, particularmente de Ghiberti (v. Los comentarios) y de L. B. Alberti (v. La arquitectura, La pintura y La estatua), extendiéndose finalmente sobre la teoría artística de Leonardo da Vinci (v. Tratado de la pintura). El tercero y el cuarto tratan de la historiografía y de la teoría del arte antes de Vasari; el quinto, de la gran obra de este biógrafo (v. Vida de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos).
Los últimos cuatro libros tienen por objeto la literatura artística del período del «manierismo», la historiografía, la tan floreciente literatura artística local italiana de los siglos XVI y XVII, y, finalmente, la teoría del arte en los mismos siglos. Si bien el plan de la obra comprende todo el Occidente europeo, prepondera la parte dedicada a la historiografía del barroco y del clasicismo, la abundante literatura artística local italiana de los siglos XVII y XVIII, y finalmente las teorías artísticas elaboradas en Italia, que en este campo precede con mucho a los demás países, dominando sin rival por largos siglos, desde el «Trescento» a la época barroca. En cada período, cada una de las fuentes es primeramente descrita en su contenido, después estudiada críticamente y examinada en su intrínseco valor histórico.
La obra constituye así, por lo menos en forma de esbozo, una historia de la historiografía artística, concebida según exigencias teóricas que cada vez se hacían más claras en el autor por su relación con el pensamiento estético de Croce. En conjunto, el libro constituye un texto de utilísima consulta por la riqueza del material y de los apéndices bibliográficos, la viva y extensa cultura del autor, formado en la escuela vienesa de historia del arte, en la cual el pensamiento germánico y el italiano tuvieron a menudo contactos vitales.
G. A. Dell’Acqua

