La doctrina compendiosa, Nonio Marcello

[De compendiosa doctrina.]. Obra en veinte li­bros del (sig. IV d. de C.), gramático y filósofo de la secta peripaté­tica, ciudadano de Tubursico. Representa una fase singular de la cultura latina entre los siglos III y IV, en un rincón provincia­no de África, donde junto a textos de fama universal y de íntegra conservación manus­crita (como los de Virgilio, Cicerón, Plauto, Terencio, Salustio), se leían también otros en prosa y en verso, noticias y fragmentos de los cuales (como los de Ennio, Accio, Lucilio, Sisenna) son únicamente conocidos por medio de esta obra de Nonio.

Segura­mente, el autor leyó y usó, sacándolos de glosarios de otros autores, una cuarentena de textos, apostillándolos o tomando de ellos notas oportunas según veinte cánones de juicio, correspondientes a veinte libros diferentes del propio diccionario. En el pri­mer libro, Nonio anota todos aquellos lu­gares de sus lecturas en que los vocablos estaban usados en el sentido propio, eti­mológico, exacto de la palabra. En el se­gundo, reproduce todo lo que los antiguos habían dicho de modo nuevo, original y conveniente. El tercer libro está todo él destinado a los nombres que unas veces se usan en masculino y otras en femenino o en neutro, y por ello son de uso dudoso y declinación incierta. El cuarto, reúne todas las palabras que mudan de significado según el contexto.

En el quinto trata de los sinónimos, especialmente de aquellos vocablos que a breve distancia se contra­ponen con dos excepciones antitéticas. En el sexto, se ponen ejemplos de incoheren­cia y de licencia poética, no suficiente­mente legítima. En el séptimo, se citan las formas gramaticales, declinaciones o conjugaciones no analógicas con el para­digma, que aparecen en los buenos auto­res, aunque sean formas contrarias a la regla.

En el octavo, se estudia la declina­ción que muda los casos directos u obli­cuos; en el noveno se trata del acusativo, genitivo, dativo o ablativo, usados impro­piamente por uno de los otros casos; en el décimo se trata de las mutaciones que en los antiguos se hacen de una conjugación a otra, de un modo o un tiempo a otros mo­dos y tiempos del todo absurdos o irregu­lares; en el undécimo de los adverbios mismos que se leen en otras formas o con otras desinencias en los poetas y en los antiguos escritores; en el duodécimo se trata de los casos en que los autores de­mostraron ser conscientes de las anomalías de la frase y de la construcción (éste es notable por su penetración y agudeza). Si­guen, en fin, ocho libros conteniendo la terminología técnica de naves, vestidos, re­cipientes, calzados, colores, alimentos y bebidas, armas, y, por último, grados de parentesco. Diccionario de escasa origina­lidad y de poco sentido crítico, es sin em­bargo fundamental para el conocimiento del latín republicano.

F. Della Corte