Enseñanzas de los Antiguos, fra Bartolomeo da San Concordio

[Ammaestramenti degli antichi]. Colección de sentencias morales compiladas por fra Bartolomeo, do­minico, traductor, entre otros autores, de Salustio, y autor de una Summa casuum conscientiae, que tuvo mucha fama y fue traducida en lengua vulgar con el título de Maestruzzo o Pisanella. La primera re­dacción de las Enseñanzas también la hizo en latín con el título De documentis antiquorum, y posteriormente el propio autor, a instancias del florentino Geri Spini, la tradujo en lengua vulgar. La obra está dividida en 40 «distinciones» y cada distin­ción en capítulos que llevan el título de los temas a que se refieren las sentencias escogidas.

Su propósito es moral y su criterio y procedimiento compiladores; y no debe sorprendernos la mezcolanza de auto­res cristianos y paganos, nada, rara en las compilaciones medievales, en que la peli­grosa substancia de las obras paganas que­da neutralizada en fragmentos aforísticos. Entre los escritores paganos predominan Séneca y Cicerón; y sus sentencias, adicio­nadas a las de los autores cristianos, ex­perimentan un inevitable disfraz moral y cristiano. Con simpático candor Ovidio, por ejemplo, es traído a colación en los capí­tulos acerca de la lujuria y de la belleza corporal, y para justificar la compilación se pone un lema sacado del Eclesiastes (v.) «Sapientiam antiquorum exquiret sapiens». La prosa de fra Bartolomeo, alabada por los críticos, se distingue por lo concreta y por su nerviosa condensación aforística.

D. Mattalìa

Tiene un estilo breve, preciso, jugoso y enérgico, y muy propio para servirnos de modelo, no solamente en cuanto a la pure­za de la lengua, sino también en cuanto al estilo que se requiere para tratar ciertas materias de notable grandeza e importan­cia. (Parini)