Ensayo sobre la Teoría de las Proporciones Químicas y Sobre la Influencia Química de la Electricidad, Jóns Jacob Berzelius

[Essai sur la théorie des proportions chimiques et sur l´influence chimique de l´electricité]. Obra «traducida del sueco bajo la mirada del autor y publicada por él mismo» en París en 1819. Puede considerarse como la conclusión de más de diez años de investigaciones sobre las propor­ciones químicas y sobre la electroquímica. Ferviente defensor de la teoría atómica, que admitió como hipótesis, «consecuencia» sin embargo «de hechos innumerables cu­yas causas escapan a nuestros sentidos», Berzelius aporta, con un enorme número de análisis de exactitud extrema, efectua­dos con métodos a menudo elaborados por él, un válido apoyo a las leyes de las proporciones fijas y múltiples y, gracias a ellas, da la justificación atomística. Demues­tra que el peso molecular de un compuesto es igual a la suma de los pesos atómicos de los cuerpos simples que lo componen. Des­pués de haber discutido la ley de los volú­menes de Gay-Lussac, sin alcanzar por otra parte resultados concluyentes, expone su famosa teoría dualista.

Todas las combina­ciones químicas dependen únicamente de la neutralización de cargas eléctricas opues­tas, y a ello atribuye Berzelius los fenó­menos caloríficos y luminosos que se pro­ducen en muchas reacciones. Ordena todos los elementos en función de su carácter electroquímico, partiendo del elemento más electropositivo, el potasio; dicha ordena­ción, salvo escasas modificaciones, ha que­dado casi inalterada en la serie electroquí­mica de los elementos, constituida como base de las modernas investigaciones quí­mico-físicas. Con la unión de dos elemen­tos, tanto más fácil cuanto más distantes se encuentren en la serie electroquímica, se forma un cuerpo compuesto de primer orden, el cual posee a su vez una carga eléctrica positiva o negativa según prevalezca la electropositividad o electronegatividad de los cuerpos simples que lo constituyen; así los compuestos del oxígeno con los meta­les son electronegativos (bases), y los del oxígeno con los metaloides, electropositivos (ácidos).

Por su carácter eléctrico residual, un ácido se combina con una base para dar una sal, cuerpo compuesto de 2.º orden, que puede tener, a su vez, una carga resi­dual y dar compuestos de 3.o y 4.° orden. En el último capítulo se expone el método (ya propuesto por Berzelius en 1814), y aceptado en seguida por todos los químicos, de representar los elementos mediante sím­bolos y escribir con éstos las fórmulas de los compuestos y las ecuaciones de las reacciones. Este método es el mismo se­guido hoy en día. Al final de la obra hay una tabla alfabética con el peso molecular de la mayoría de sustancias inorgánicas y su combinación centesimal. Este ensayo de Berzelius, cuya 2.a edición de 1835 lleva el título «Théories des proportions chimiques et table synoptique des corps simples et leurs combinations les plus importantes», tuvo una enorme influencia en el desarro­llo de la química y es una de las obras más importantes del gran químico sueco, que ha dejado huellas indelebles en todas las ramas de su ciencia.

G. Speroni