Diálogo de Luciano de Samosata (aproximadamente hacia 125- 185), que reanuda el tema del otro diálogo del autor, Las vidas en venta (v.). Los filósofos que Luciano ha puesto en la picota en aquel diálogo vuelven a salir del Hades para vengarse de él, y él se defiende ante la Filosofía con una apología que es una amarga acusación contra los que se declaran filósofos y no son en realidad más que ineptos divulgadores e imitadores de las doctrinas de los grandes maestros.
La defensa es conducida con mucho ardor en nombre de todo lo verdadero, bello, sencillo, contra los embusteros y los charlatanes, y Luciano es absuelto; sigue la pesca de los verdaderos filósofos hecha con sedal y anzuelo desde lo alto de la acrópolis ateniense, de lo que procede el título del diálogo. El pescador es importante también por los muchos datos autobiográficos que contiene. [Trad. española por Federico Baráibar y Zumárraga en Obras completas de Luciano, tomo II (Madrid, 1889)].
C. Schick

