Disertaciones sobre la historia de México, don Lucas Alamán

Obra del historiador y político mexicano. Puede leerse en la edición publicada en 1942 por la Editorial «Jus» de México (Co­lección de Grandes Autores Mexicanos bajo la dirección de Carlos Pereyra), tres volúme­nes. El título completo reza: «Disertaciones sobre la historia de la República Mexicana desde la época de la conquista que los espa­ñoles hicieron a fines del siglo XV y prin­cipios del XVI de las islas y continente ame­ricano hasta la independencia». Además de los Apéndices documentales, la obra com­prende diez disertaciones, repartidas en tres tomos:

1.a Sobre las causas que motivaron la conquista y medios de su ejecución;

2.a Conquista de México y sus consecuencias;

3.ª Establecimiento del gobierno español;

4.ª Expedición a las Hibueras: vicisitudes del gobierno hasta el establecimiento del virreinato;

5.a Noticias particulares concer­nientes a don Femando Cortés;

6.a Empre­sas particulares de Cortés; sus fundaciones; su familia;

7.a Establecimiento y propaga­ción de la religión cristiana en la Nueva España;

8.a Formación de la ciudad de Mé­xico;

9.a Continúa la formación de la ciudad de México ;

10.a Idea abreviada de la histo­ria de España, en especial desde los Reyes Católicos hasta Fernando VII.

En estilo y lengua siguió el ejemplo de los buenos es­critores del tiempo de Carlos III y Car­los IV, «que ha sido — dice — una de las épocas más felices para la literatura espa­ñola». Y en cuanto a la imparcialidad tan discutida de Alamán, él mismo blasona de ella, y afirma, «que así como no ocultaré ninguno de los crímenes de la conquista, no callaré tampoco ninguna de las ventajas que ha producido».

A. Millares Carlo

Cuando se le ha leído — hasta donde es posible — con auténtico deseo de imparcia­lidad, se ahonda en la impresión de que en el relato de lo que vio e investigó no quiso entregarnos una visión cabal de México. Pero es innegable que nos dejó en sus es­critos — a pesar de sus reservas y disfra­ces, y hasta por ellos mismos —, su más fiel autorretrato». (Arturo Arnáiz y Freg)