Diálogo sobre lo infinito del amor, Tullia d’Aragona

[Dialogo della infinita di amore]. Obrita probablemente revisada por Benedetto Vareni. editada en Venecia el 1547. Está dedicada a Cosme de Médicis, duque de Flo­rencia. En ella, la célebre cortesana discute con Varchi, en una animada charla didáctica, la tesis de que el amor, especialmente en su forma más elevada, es infinito, en el sentido de que nunca puede alcanzar su fin supremo, es decir, la completa y perfecta fusión del amado con el amante.

Definida la cuestión, interviene finalmente micer Lattanzio Benucci, suscitando algunas dudas, una de las cuales — si el amante es superior al amado, o viceversa — es resuelta, contra la opinión platónica (v. Fedro) corrientemente acep­tada, atribuyendo al amado el grado de preeminencia; ello viene a mostrar la influencia de la obra doctrinal de León Hebreo sobre la erotología de moda en la sociedad culta y elegante del siglo XVI.

La argumentación del diálogo, en un juego rápido y desenvuelto de respuestas, se mues­tra correcta, a veces, ingeniosa, aunque sin originalidad. Tullia d’Aragona hace gala de una cultura filosófica nada común y de­muestra asimismo conoced perfectamente el arte de la publicidad, a juzgar por los elogios hiperbólicos que se prodiga a sí misma, por boca de sus autorizados inter­locutores.

A. Sacchi.