Diálogos Olímpicos, Carlos Reyles

Años después de publicada La muerte del cisne (v.), comenzó a editar, en Buenos Aires, en ediciones primorosamen­te ilustradas en colores por el artista ar­gentino G. López Naguil, sus Diálogos olímpicos. El primero de éstos, titulado, «Apolo y Dionisos», terminado el 1.° de abril de 1918, fue publicado en 1919. Poco después apareció, en el mismo año, el se­gundo diálogo, que se titula «Cristo y Mannon». El tercer diálogo, que llevaría por título «Palas y Afrodita», no fue ter­minado por Reyles.

Los tres diálogos son como una resonancia idealista y filosófica de los tres capítulos de La muerte del cis­ne; en ellos Reyles modifica su anterior concepto materialista del mundo, del hom­bre y de la vida, y rinde homenaje al Derecho, a la Libertad y a la Justicia como elevadas expresiones del espíritu humano. Esta reacción ideológica tuvo su arranque en ocasión de la Primera Guerra Mundial. El primer diálogo es como el reverso ideo­lógico de «la ideología de la Fuerza»; así como el segundo diálogo, lo es de «la me­tafísica del Oro», ambas desenvueltas con pensamiento nietzscheanó en La muerte del cisne. En Diálogos olímpicos, Reyles intenta conciliar «su energética capitalista con ciertos principios éticos del idealismo tradicional».

J. Pereira Rodríguez