Curso de Geología, Antonio Stoppani

[Corso di Geolo­gía]. Obra de Antonio Stoppani (1824-1891), publicada en tres volúmenes en 1871-73. Es el tratado italiano más completo, y mere­cidamente tuvo la acogida más calurosa de los sabios del tiempo. Su estilo sencillo, de fácil lectura, hace del Curso un modelo de literatura científica, que tuvo por obra del mismo autor una manifestación aún más expresiva en el Bello País.

El volumen I se divide en dos partes: la «Dinámica te­rrestre exterior», que describe la Tierra en general y las principales fuerzas que actúan en ella, la Tierra como planeta en su constitución geográfico-física, y las fuer­zas que actúan sobre ella y en ella, inclu­sive las acciones dinámicas y físicas, la circulación atmosférica, la sedimentación, las corrientes del océano, las fuerzas bio­lógicas, los heleros, etc. La segunda parte, «Dinámica terrestre interior», describe la circulación subterránea de las aguas, los volcanes, los terremotos, las oscilaciones de la superficie terrestre, etc.

El volumen II trata de la «Geología estratográfica»: litologia, zonas, estratografía descriptiva, ho­mología estratográfica, fósiles, terrenos se­dimentarios, eras, períodos, etc.; y tomando por base cronológica los restos fósiles, aña­de: «La fauna actual es la síntesis de todas las faunas pasadas. De la misma manera las revoluciones de la tierra y las evoluciones de la vida se asocian en un paralelismo constante. Todas las revoluciones de la tie­rra y las evoluciones de la vida parecen unidas, por lo que se refiere a nuestras áreas continentales, a una gran oscilación, a la que se coordinan otras menores, en nú­mero infinito».

El volumen III trata de «Geología endográfica»: génesis de las ro­cas, levantamiento de los montes, oscilacio­nes de la superficie terrestre, metamor­fismo, etc., y, concluyendo su obra, se expresa de esta manera: «La geología tiene actualmente sus lindes. Ansiosa de poderlos superar, desea clavar su mirada aún más profundamente en el pasado.

Pero para ir más allá del punto en que se formaron los primeros sedimentos, necesita otros argu­mentos; busca otros criterios que hasta ahora no ha podido descubrir. La geología actual tiene su gran montón de estratos, que supo recomponer como las hojas de un li­bro descosido, y en ellos se lee la historia de las revoluciones de la materia y de la vida. También la cronología endográfica no existe si no se refiere a la cronología estra­tográfica. La historia de la tierra es, por lo tanto, muy limitada; parece comprender tan sólo un último período de una historia in­mensa». Ciertamente esta obra hoy ha sido superada, pero, sin embargo, aún merece ser consultada, leída y tomada como mo­delo para el nuevo trabajo. Y si no tiene la importancia de una de aquellas obras que señalan el principio de nuevos y pro­fundos puntos de vista, tiene, sin embargo, el mérito de ser el primer tratado italiano completo sobre una ciencia tan llena de atractivos y de misterios.

P. Pagnini