Civilización y Lengua de Francia, Karl Vossler

[Frankreichs Kultur und Sprache]. Obra crí­tica de Karl Vossler (1872-1949), publicada por primera vez bajo el título Frankreichs Kultur in Spiegel seiner Sprachenwicklung, en Heidelberg, en 1913, con adiciones en 1921 y después con un nuevo plan en 1929. Par­tiendo de un examen de la lengua francesa hace la «historia del francés literario desde sus inicios hasta nuestros días», para vis­lumbrar en la evolución de la lengua, ya sea en las formas populares, ya sea sobre todo en los documentos literarios, un espejo de la vida de un pueblo en su civilización y en sus desarrollos étnicos. Este estudio permite seguir la historia de la conquista del poder real y a la vez entretenerse so­bre el dominio del lenguaje de París y el absorber de región en región vocablos y construcciones largamente testimoniados en obras literarias de varias épocas. De esta manera Vossler muestra cómo se forma y se consolida la lengua francesa a través del estudio de la sociedad y de la historia, am­pliando el estudio de una lengua a índice de una civilización compleja de la historia europea. La obra está dividida en varias partes, según los períodos históricos trata­dos : estudia el paso del latín al francés (considerado en forma especial en la auto­nomía de características propias del tipo de lengua nacional), y a partir de aquí exami­na el francés antiguo en sus diferentes ele­mentos, en las primeras manifestaciones dia­lectales, en el pleno afianzamiento de la supremacía del dialecto de la Ile-de-France y la polarización del provenzal en una tra­dición literaria propia.

La investigación de Vossler se vuelve más compleja porque une al estudio de la lengua el de los testimonios literarios, y de aquí puede valorar en su definitiva aportación el factor de las escue­las como elemento frecuentemente decisivo en la consolidación de los nuevos motivos y en el afianzamiento de los anteriores. De una manera especial son estudiados el italianismo del siglo XVI, la reforma protes­tante, la tendencia centralista de la monar­quía, la formación de un estilo nacional por lo que respecta a la elocución, a las cons­trucciones sintácticas, la pronunciación y la grafía. Páginas ricas en ejemplos y en obser­vaciones sobre el valor de la lengua como documento imperecedero de la civilización se encuentran en el examen de las caracte­rísticas literarias de la sociedad francesa del siglo XVII, en la misión de la Academia, en la formación de un clasicismo nuevo y original y cuando el investigador define la «clarificación psicológica y ennoblecimiento estético de la lengua». Especialmente impor­tantes, por lo que respecta a la consolida­ción de la lengua francesa en toda Europa y su difusión a través de las obras del arte y del pensamiento, son las páginas dedica­das a la Ilustración, interpretada como un natural precedente de la edad moderna tan­to en los esquemas lingüísticos como en la formación literaria de la sociedad. Más con­cisas son las páginas dedicadas al estudio del Romanticismo y de la Edad contemporánea, que cierran cronológicamente este vasto tra­tado. En esta obra, tan merecidamente fa­mosa, Vossler une al estudio de la lengua (que en sus investigaciones se va gradual­mente liberando del positivismo de los pri­meros trabajos hasta los de su madurez in­fluidos por la filosofía idealista y en par­ticular por la Estética (v.), de Croce) el examen de los elementos históricos que la van diferenciando de siglo en siglo en un orgánico desarrollo, que es parte del destino de la humanidad misma. En tal sentido el estudioso puede dignamente cerrar su tra­bajo afirmando la necesidad de considerar la evolución de la lengua «en su destino te­rreno y en el quehacer espiritual de sus representantes».

C. Cordié