Cartas Eruditas y Curiosas, fray Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro

Célebre obra del benedictino español fray Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro (1676- 1764), en la que continúa la ímproba labor polifacética iniciada en el Teatro Crítico Universal (v.). Las Cartas, en cinco volú­menes y un total de 163 disertaciones, con­sisten en una suma de artículos extensos, en los que el autor, como si se tratara de una revista enciclopédica, expone con len­guaje sencillo el resultado de sus estudios, de sus observaciones empíricas y de su in­tuición sobre las materias más dispares: Física, Matemáticas, Historia Natural, Medi­cina, Astronomía, Geografía, Filosofía, Eco­nomía, Derecho Político, Literatura, Filolo­gía y Supersticiones. Sobre este último ex­tremo, en el que incide repetidas veces, Feijoo se muestra el gran debelador del mito y de las creencias irracionales del ba­rroco. En el prólogo expresa el autor sus propósitos: «Preséntote, lector mío, nuevo escrito y con nuevo nombre; pero sin variar el género, pues todo es crítica, todo instruc­ción en varias materias, con muchos des­engaños de opiniones vulgares o errores co­munes.» Las características principales de las Cartas radican, pues, en sus tendencias críticas, en la afición del autor al método experimental y a las ciencias naturales — «ciencias útiles», en contraste con las «inútiles» o ciencias del espíritu —, el cons­tante deseo de reforma y mejora de los estudios, el ánimo siempre abierto a los ade­lantos extranjeros, y los frecuentes descui­dos en el lenguaje, en el que abundan mu­cho los galicismos. En el tomo primero se reúnen 45 cartas, alusivas a las más diversas cuestiones, desde la Física a la Medicina, las Supersticiones, la Música, la curación de los lamparones, los milagros y las vir­tudes del chocolate y del tabaco.

El segundo consta de 28 artículos, sobre reforma de abusos, «causa del frío en los montes más altos», causas del atraso que se padece en España en orden a las ciencias naturales, «uso más honesto de la arte Obstetricia», «¿Hay otros mundos?», etc. Los 32 artículos del tomo tercero se refieren desde la falibi­lidad de los adagios a la destreza en el jue­go de naipes, pasando por los remedios para el exterminio de los ladrones al examen del sistema de Copérnico. Establece también un interesante paralelismo entre dos reyes con­temporáneos suyos: Luis XIV de Francia y Pedro I el Grande de Rusia. El tomo cuarto consta de 26 cartas o artículos, alusivos al uso de los purgantes, al proceso de Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII de Inglaterra, a la francmasonería y al sistema de Newton, entre otras cosas. Los 30 artícu­los agrupados en el tomo quinto y último se refieren a la devoción a la Virgen, a los sermones en las misiones, a la medicina en­tre los chinos, a los terremotos, a los sacri­ficios humanos practicados por los incas pe­ruanos y a la conveniencia de abandonar el estudio de las lenguas clásicas en bene­ficio de las modernas, en particular la fran­cesa. En general, insiste en la necesidad de difundir los conocimientos de la Física y la enseñanza de la Medicina — Marañón ha de­dicado un excelente estudio a las ideas bio­lógicas del P. Feijoo — y no desaprovecha ninguna ocasión para reaccionar contra la excesiva credulidad de las gentes, por lo que se refiere a duendes, hechiceros, fábu­las mágicas, zahories, los ritos supersticiosos del toro de San Marcos, etc.

J. Regla