Armonía Universal, Marín Mersenne

[Harmonie universelle]. Tratado sobre la teoría y la práctica de la música, de Marín Mersenne (1588-1648), condiscípulo y amigo de Des­cartes, publicado en París en 1636-1637 (la primera parte de la obra, estaba ya publi­cada en 1627, con el título: Livre l.er de la musique théorique, con el seudónimo de Sieur de Sermes). El subtítulo alude al con­tenido : «en el que se trata de la na­turaleza de los sonidos y de los movimien­tos, de las consonancias, de las disonan­cias, de los modos, la composición, de la voz, del canto, y de toda suerte de instru­mentos armónicos». La obra se divide en diecinueve libros, agrupados en varios tratados. El primero: «De la naturaleza de los sonidos y de los movimientos», en tres li­bros, va seguido de un tratado de mecá­nica de Roberval. Sigue el tratado: «De la voz y del canto», en dos libros; después, en cinco libros, un tratado sobre «Conso­nancias y asonancias, géneros y modos, composición, contrapunto». Ocupa casi un tratado el de «Instrumentos» que describe casi por completo todos los instrumentos musicales del siglo XVII dividido en siete libros el primero de los cuales trata del monocordio, de los intervalos, de las ten­siones de las cuerdas.

La extraña mezcla a través de la obra toda, de astronomía, fí­sica y música y la excentricidad del genial autor, quedan patentes en la proposi­ción XI: «Determinar el número de los aspectos con que los astros se presentan a la tierra y las consecuencias que les co­rresponden». El segundo y tercer libro tra­tan de las diversas especies de laúdes, gui­tarras, violas, espinetas, etc.; el cuarto se refiere a los instrumentos de arco, con pie­zas de música instrumental del siglo XVII en cinco o seis partes, y con la descrip­ción de instrumentos de la China y de la India; el quinto describe los instrumentos usados en tiempo del autor; el sexto todas las partes del órgano; el séptimo los ins­trumentos de percusión. En la última parte de la obra, «La utilidad de la armonía», Mersenne deja correr libremente su exube­rante fantasía, mezclando una porción de problemas ajenos a la música, como el «ex­plicar diversas paradojas sobre la veloci­dad del movimiento, útiles a los coman­dantes de artillería». Siguen observaciones de física y matemática, en gran parte ex­trañas a la música. El valor y utilidad de la obra, residen especialmente en la enor­me cantidad de noticias sobre teoría de la música, sobre todo del siglo XVII, relati­vas a los instrumentos, a los artistas y a los compositores.

G. Pioli