[Apologie pour Herodote]. Tratado del erudito francés Henry II Estienne, en latín Stephanus (1528-1598), publicado en 1566 y en que se propuso al principio, hasta en su título, escribir una «Introducción al tratado de la conformidad de las maravillas antiguas con las modernas» [Introduction au traité de la conformité des merveilles anciennes avec les modernes»]. El gran filólogo habla del historiador griego con admiración, presentándolo como un modelo de intérprete de los hechos humanos y como autor excelente y exacto. Estienne, que con la publicación de un Heródoto, anotado por Lorenzo Valla, había suscitado algunas críticas, se dirige a un amigo, explicando la necesidad de volver al escritor antiguo y tomarlo como ejemplo de estilo y de pensamiento. Siente de veras hacia Heródoto la devoción de un moderno que, de la lectura de tantos hechos grandiosos de la antigua Grecia, y de las luchas sostenidas contra los bárbaros y del contacto con otras gentes del Mediterráneo, ha aprendido a amar el pasado, la fuerza de ánimo de Esparta, y la libertad de Atenas. Opina después que debe apreciarse en lo que fue llamado el arte narrativo de Heródoto, y su entrega impasible a los hechos, el olvido de los odios y rencores que han sido tan lamentables en las recientes guerras de Francia. Los que acusan a Heródoto de pereza mental no son más que facciosos y débiles de espíritu: la Apología se sale también de los límites de la estricta investigación para entrar en el campo de la lucha de las ideas, aunque su interés espiritual por los problemas de la época esté velado en la exposición de los problemas relativos a los temas debatidos en materia política y religiosa.
C. Cordié

