Anti Goeze, Gotthold Ephraim Lessing

Escrito polémico de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781), publi­cado en 1778, que se divide en dos partes: una titulada «Contribuciones obligadas a las voluntarias contribuciones del Pastor Goeze» [«Nothgedrungene Beitráge zu den freiwilligen Beitrágen des Hrn. Pastor Goeze»], y la otra «Necesaria respuesta a una pregunta bastante inútil del Señor Pastor Mayor Goeze de Hamburgo» [«Die nóthige Antwort auf eine sehr unnóthige Fragedes Herrn Hauptpastor Goeze in Hamburg»]. La polémica con Goeze fue de­bida a una serie de escritos teológicos en los cuales Lessing proclamaba su credo de tolerancia. Con estas cartas satíricas rebate aquí Lessing las acusaciones lanzadas por el Pastor de Hamburgo, entre ellas la de haber escrito de teología en alemán y no en latín, con grave peligro para el pueblo inculto, a lo que Lessing contestó que todos tenían derecho a discutir lo referente a religión. Propugna el comentario libre de las Sagradas Escrituras como fuente de iluminada salvación de las almas, creyendo así seguir mejor a Lutero que la Iglesia oficial. La segunda parte contesta a la afir­mación de que el Cristianismo reposa ex­clusivamente en la interpretación de la Biblia revelada.

Aduce en confirmación de su tesis la doctrina de fe de la Iglesia ca­tólica, que se refiere también a la «traditio» de los primeros siglos de la Iglesia. Pero va más allá; niega la divina revelación del Antiguo Testamento y en general la posibi­lidad de una revelación literal a la que todos los hombres puedan prestar fe. Pro­pugna la profundización del estudio de los Evangelios, como la de los clásicos, por amor a la verdad, considerándolos inspi­rados sólo en el espíritu y comprobando algunas contradicciones en el texto que se refieren a la letra pero no al espíritu. De­fiende además una religión subjetiva con­tra la demasiado dogmáticamente objetiva de la Iglesia luterana de entonces. La polémi­ca de estos escritos supera la persona del Pastor Goeze; involucra los grandes pro­blemas de la conciencia de la época. El estilo de las cartas tiene la vivacidad y la espontaneidad de una conversación; la acti­tud no es nunca agresiva sino siempre de­fensiva, El mundo eclesiástico comprendió el peligro que podía representar un espí­ritu libre como el de Lessing y recurrió al brazo secular, que le prohibió publicar más escritos teológicos; pero Lessing, aban­donando el púlpito, continuó en las escenas teatrales su campaña. La respuesta a dicha prohibición fue una obra de elevada poesía: Nathan el sabio (v.).

G. Federici Ajroldi