Adagios, Erasmo de Rotterdam

[Adagiorum Chiliades]. Colec­ción de «Millares de adagios», proverbios, sentencias, chistes, epigramas, en latín, del humanista holandés Erasmo de Rotterdam (Desiderius Erasmus, 1466-1536), cuya pri­mera edición en 1500 proporcionó al autor la fama que le precedió en su viaje a Ita­lia en 1508, fecha de su segunda y mucho más amplia edición por obra de Aldo Manuzio, quien escogió el título actual. Prece­de una disertación de Erasmo acerca de la situación del proverbio en la división de los géneros literarios y en la historia de la literatura greco-romana y hebraica; y sobre la eficacia e importancia del mismo, a pesar de su concisión («el conócete a ti mismo, tan breve, ha venido del cielo: y el mila­gro que realiza la naturaleza en un animal microscópico es mayor que el que efectúa en un elefante»). Como Aristóteles, Erasmo ve en los proverbios, reliquias y chispas de la antigua sabiduría filosófica, que se han salvado por su brevedad, jocosidad o do­nosura; así, en el dicho de Pitágoras «Los bienes de los amigos son propiedad co­mún», se contiene en embrión un sumario de la ética de la felicidad humana. Su uso adecuado es difícil, como lo es la risa en el momento oportuno, o la música que no aburra.

La metáfora, la alegoría, la trasla­ción, la hipérbole, las asonancias y los jue­gos de palabras, los metonimias, son los elementos formales de los proverbios. El grueso volumen contiene varios millares de proverbios, para cada uno de los cuales se indica la forma original en su lengua res­pectiva, los autores y las obras en que se hallan, su interpretación y sus varios sen­tidos y acepciones. Los proverbios están luego clasificados por temas que facilitan su busca: «Avaricia y parsimonia», «Es me­nester ceder a la muchedumbre», «Juzgar después de lo sucedido», «Engaños de ami­gos», «Trabajos inútiles», «Terror pánico», etcétera. Esta colección es una mina de erudición sobre este tema, digna todavía de ser consultada.

G. Pioli