[Passio Agaunensium martyrum]. De dudosa paternidad es esta historia de San Mauricio que, como jefe de la legión tebea y con sus legionarios, soportó el martirio y la muerte en la ciudad de Lyon en el alto valle del Ródano, en una localidad llamada Agauno, por obra del emperador Galerio Maximiano.
La figura de Mauricio y de los legionarios tebeos permaneció viva en toda la Galia meridional, cuyo suelo aquellos soldados habían regado con su sangre por la causa del cristianismo. La atribución tradicional a San Euquerio (370?-450), obispo de Lyon, no tiene otra verosimilitud que la que le presta la situación cronológica y geográfica del escrito, compuesto un siglo después de la Pasión, en una región no muy apartada de la localidad donde ocurrió el martirio.
A S. Euquerio se atribuyen también otros escritos que no le pertenecen, como un Comentario al Génesis y Epístolas sobre diversos temas, de manera que esta Pasión tenemos que incluirla sin duda alguna entre las obras espúreas.
F. Della Corte

