Las Moradas o El castillo interior, santa Teresa de Jesús,

Obra de ca­rácter místico considerada como el organon misticismo cristiano

Obra místico-ale­górica en la que la santa concibe la vida espiritual del hombre como «un castillo todo de diamante y muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cie­lo hay muchas moradas». El alma debe recorrer los siete aposentos del castillo en su camino para conseguir la per­fección total y antes de alcanzar la unión definitiva con el Creador.

Las tres primeras moradas corresponden a la vía purgativa; en ellas, el alma que todavía en la primera no está libre de pecado, se va desligando de los lazos terrenales y ha de vencer duras pruebas de sequedad y ari­dez de espíritu y graves trabajos interiores.

Las tres si­guientes corresponden a la vía iluminativa y en ellas em­pieza la verdadera vida espiritual del alma que ya empie­za a recibir algunos favores del Señor; en la sexta mo­rada, cuando «el alma ya ha sido herida por el amor del Esposo», los sufrimientos se vuelven placer, y se llega al «desposorio del alma con Cristo». Finalmente, en la sép­tima morada se realiza la verdadera y perfecta unión mís­tica con Dios, correspondiendo a la vía unitiva.