Epístolas de San Isidoro de Pelusio

Nacido a fines del siglo IV, San Isidoro monje fue, durante unos cua­renta años, abad de un monasterio situado en lo alto de una colina cerca de Pelusio, en la principal boca oriental del Nilo. En aquella ascética soledad San Isidoro, como era costumbre en el mundo eclesiásti­co oriental de la alta Edad Media, participó activamente en la vida pública de su tiem­po, sosteniendo copiosa y variada corres­pondencia no sólo con monjes y monjas, sino también con obispos y patriarcas, con ministros de la corte y con emperadores.

Esta abundantísima correspondencia nos ha sido transmitida en diversos códices. La edición príncipe de este epistolario es de 1585, y contiene no menos de 1213 cartas en tres libros. La edición parisina de 1638 elevaba el número de cartas a 2012. El títu­lo completo de la obra es: S. Isidori Pelus, de interpretatione divinae scripturae epistolarum libri, quorum tres priores e inter­pretatione Cl. V. ac. Billii P’runaei, quartus autem a Cunrado Rittershusioet quintus ab Andrea Schotto… nunc primum in Gallia prodeunt. El contenido de este rico epis­tolario es de los» más variados. Desde su ob­servatorio ascético. San Isidoro sigue la marcha de las polémicas teológicas y reli­giosas y se convierte en patrocinador del ascetismo organizado. En el terreno de la ortodoxia, San Isidoro impugna las here­jías corrientes, ateniéndose fielmente a las enseñanzas de San Atanasio. Muchas cartas son de contenido exegético-bíblico.

El estilo del epistolario es exquisito. Ya en sus tiem­pos, Focio designaba a San Basilio de Capadocia, a San Gregorio Nacianceno y a San Isidoro como los tres perfectos maes­tros del estilo epistolar, indicando en par­ticular a San Isidoro como un modelo per­fecto no sólo de vida sacerdotal y ascética, sino también de arte literario. Un erudito italiano, N. Capo, ha dedicado a San Isidoro de Pelusio dos ensayos fundamentales: De san Isidori Pelusiotae epistolarum recensio- ne ac numero quaestio; De Isidori Pelu­siotae epistolarum locis ad antiquitatem pertinentibus («Besarión», 1901, 1902).

E. Buonaiuti