[L’uomo al punto, o sea, L’uomo in punto di morte]. Obra de asunto ascético, de Daniello Bartoli (1608- 1685), publicada en 1657; trata de un tema fundamental en la religión cristiana, el del paso del moribundo al juicio eterno. El jesuita de Ferrara puede en este tratado poner de manifiesto sus conocimientos sobre los motivos de la gracia y de la penitencia, naturalmente con profusión de citas bíblicas y evangélicas; pero lo que impresiona al lector y constituye la importancia del libro no es el aspecto doctrinal de la obra, sino el lado psicológico. La gran facultad de observación que hace de Bartoli un lúcido y penetrante escritor se pone de relieve al considerar la necesidad de ser puros delante de la muerte y recoger la experiencia de la propia vida para obtener de Dios el perdón de las culpas y la consideración de todo cuanto se ha hecho en favor de nuestros semejantes: toda la existencia tiene su síntesis en el momento de la muerte. Las amargas consideraciones sobre los vicios, las alabanzas de una existencia de la que se ha hecho buen uso, la confianza en el trabajo humano que responde a una norma divina, son elementos que explican que la obra no tenga un carácter ascético, sino edificante, y sin referirse a una especie de medieval «huida del mundo», saca a relucir la gracia de las cosas y su perenne vitalidad. También aquí, al igual que en la Historia de la Compañía de Jesús (v.), Bartoli, una vez ha entrado en el tema, lo trabaja a su manera, con delicadeza de estilo, hasta componer un conjunto orgánico que no es solamente un hermoso sermón o un ingenioso tratado de moral, sino especialmente una obra literaria digna de persuadir a los espíritus contemporáneos sobre algunas verdades eternas.
C. Cordié
Las obras de Bartoli, por lo que se refiere a la lengua, son tan correctas y floridas de primorosas locuciones, que se le puede reprochar, no la escasez, sino el exceso de elegancia. (Monti)

