Biblia Rimada en Catalán, Romeu Sabruguera

Se con­serva en un códice de la Biblioteca Colombina de Sevilla, que además contiene la traducción catalana en prosa del Salterio, hecha por el dominico Romeu Sabruguera (t 1313). Este códice había formado parte de la riquísima biblioteca reunida por Fer­nando Colón, hijo del almirante, quien lo describe en uno de los catálogos autógrafos que redactó de su librería. Según Miret y Sans, fue copiado a fines del siglo XIV o a principios del XV. La Biblia se compone de unos 6.000 versos pareados, de medida muy irregular y de lenguaje bastante arcaico. Está dedicada a D.a Marquesa, condesa de Ampurias, que Miret y Sans (Congrés d’História de la Corona d’Aragó, I, 1909) identi­fica con Marquesa, hija de Guerau de Ca­brera, casada con Ponce Hugo de Ampurias, desde 1282. Esta fecha constituye el terminus a quo de la composición de la Biblia rima­da. El terminus ante quem es la fecha de la muerte de aquella dama, que no fue anterior a 1327. La Biblia rimada ha de ser considerada obra anónima. La simple pre­sencia en el mismo códice de la versión catalana del Salterio de Sabruguera, no justifica su atribución a este personaje, como hicieron Miret y Sans (L. c. y además en «Revue Hispanique», XXXVI, 1916) y Moliné y Brasés (« Bol. R. Ac. B. Letras Barcelona», V, 1905-1910).

Más que una traducción en verso de la Biblia, es una exposición bastante libre de todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamento. Al final se le han añadido las siguientes leyendas, también versificadas, inspiradas en los apó­crifos y en obras novelescas: «De Judes Escariot et de la sua vida», «De Pilat et de la sua vida», «De la Verónica com vench a Roma», «De Vespasiá rey de Galicia» (es la tan conocida historia de la Destrucción de Jerusalén por Tito y Vespasiano) y «Deis diners on fo venut Jesuchrist». El autor — en caso de haber hecho obra original, pues podría haber traducido o parafraseado una obra francesa o provenzal— debía ser hombre con conocimientos extensos de exégesis bíblica y de Teología, a juzgar por su exposición del Libro de Daniel y por las explicaciones que interpola en el relato bí­blico. Esta erudición contrasta con la rudeza de la versificación, a pesar de lo cual el autor ha recomendado a sus futuros lectores y transcriptores que la respeten en su for­ma actual. «E prech tots ais qui la legiran / ho escriure la volran / que no deyen les rimes afolar / del lengage cambiar».

P. Bohigas Balaguer