El carpintero Geppetto recibe de un amigo un trozo de madera que ríe y llora como un niño, y a partir de él construye una marioneta maravillosa capaz de bailar, de practicar la esgrima y de otras habilidades. El muñeco no resulta tan perfecto ni, mucho menos, demasiado dócil a las órdenes de Geppetto; así, termina yéndose tras una compañía de teatro de marionetas.
A partir de entonces le suceden las más variadas aventuras (como el viaje al País de los Juguetes, el ser devorado por un pez gigantesco que sufre de asma, etc.). Pero el protagonista está siempre protegido por la tutela de un hada de cabellos azules quien terminará por permitir que Pinocho se transforme por fin en un niño de verdad, bueno y educado.

