Pigmalión, G.B. Shaw

Henry Higgins, excéntrico profesor de fonética, apuesta con el co­ronel Pickering, una autoridad en el estudio de los dia­lectos indios, a que es capaz de educar en la buena pro­nunciación a una pequeña florista, Eliza Doolitle, que ha­bla un cockney (dialecto londinense) atroz, y a que Eliza logrará aprenderlo tan bien, hasta que él conseguirá ha­cer creer a todos que se trata de una duquesa.

Tras callar con cinco guineas al padre de Eliza, que reivindica de pronto sus derechos de progenitor, comienza una riguro­sa tarea educativa, a la que da sus últimos toques la ma­dre del profesor Higgins. En casa de la anciana, Eliza co­noce a Freddy Eynsford-Hill, que se queda fascinado por ella.

Finalmente, Higgins la presenta en una fiesta de la embajada, haciéndola pasar con éxito por una princesa rumana. Higgins ha ganado la apuesta: Eliza, empero, no quiere que se la trate como a Un conejillo de Indias y le anuncia que lo abandonará para casarse con el insulso Freddy, en un final pretendida y polémicamente antirromántico.