Peter Pan en el Parque de Kensington, James Matthew Barrie

[Peter Pan in Kensington Gardens]. Narración para niños, del escritor James Matthew Barrie (1860-1937), publicada en 1906. El personaje de Peter Pan (v.) aparece por primera vez en una novela de Barrie, El pajarito blanco [The Little White Bird], publicada en 1902, y en una comedia, también del mismo autor, representada en 1904 con el título de Peter Pan, o el niño que no quería crecer [Peter Pan, or the Boy who wouldn’t grow up].

En el cuento de Barrie, Peter Pan, niño maravilloso, huye de la casa paterna una semana des­pués de su nacimiento., para ir al país de las hadas, en el que continuará eterna­mente niño, feliz, libre de todo afecto humano. Vive ahora en el mundo nocturno de los jardines de Kensington, o en «Never- Never-Never Land» («El País-de-Nunca Jamás»), como sagaz jefe de un pequeño grupo de niños caídos de sus cochecitos, a los que Peter salvó de la muerte y a los que nadie ha reclamado. Peter, de noche, vuela por entre las casas, escuchando tras de los cristales las consejas que las madres cuentan a los niños antes de hacerles dor­mir.

Una noche, hallándose la ventana abierta, entra en el cuarto donde duermen los niños de los Darling: John, Michael y Wendy. Vela por ellos la perra Nana, que la emprende contra Peter y lo hace huir tan precipitadamente que deja su sombra entre los batientes de la ventana. Unos días después vuelve Peter a buscar su sombra y, una vez hallada, despierta a Wendy, y la convence de que le siga al País-de-Nunca- Jamás, donde ella hará las veces de madre- cita de todos los niños sin mamá. Con Wendy aprenden también a volar John y Michael, que siguen a Peter a la isla encantada, don­de combaten con los piratas, fieras, pieles rojas y sirenas.

Su más temible enemigo es el capitán Garfio, así llamado porque, ha­biéndole Peter cortado una mano en un combate, la ha sustituido con un garfio de hierro, que incluso se ha convertido en un terrible instrumento contra sus enemigos; el peor de éstos es un cocodrilo que, engo­losinado con la mano cortada, quisiera aho­ra devorar al capitán entero; pero el mons­truo se ha tragado un reloj, cuyo tictac dentro del estómago denuncia siempre su presencia, haciendo infructuosas las embos­cadas. La estancia de Wendy en la isla hace la felicidad de los niños, que estaban ne­cesitados de sus cuidados, hasta que, un buen día, Wendy siente nostalgia de su mamá y quiere volver a casa. Con ella se van también los otros niños, después de haberse desembarazado del capitán Garfio con la ayuda de Peter que, para engañarlo, imita el tictac del reloj fatal.

Así John, Michael y Wendy vuelven a su casa con Peter, que, después de haberles acompaña­do, vuela de nuevo al País-de-Nunca-Jamás, junto con el hada Campanilla de Cobre. A continuación del cuento añadió el autor Pe­ter y Wendy [Peter and Wendy], publicado en 1910. El eterno niño viene cada año a visitar a sus amigos y se lleva consigo a Wendy, durante unos días, para que haga la limpieza de primavera en la casita de la isla encantada. Pero sus amigos pierden poco a poco el divino privilegio de la in­fancia, y cuando Peter vuelve, después de muchas primaveras, que para él pasan como si fueran horas, se encuentra con que Wendy tiene un marido y una niña, de modo que ya no puede volar al País-de- Nunca-Jamás; en su lugar va su hija Jane.

En la figura de Peter Pan no sólo ha crea­do el autor el mito de la infancia, sino que ha encarnado también el símbolo de la libertad eterna, de la felicidad aventurera a la que cada uno vuelve en secreto, hasta en los años más fatigosos y desilusionados. El libro obtuvo un éxito enorme. Muy popular es la estatua de Peter Pan, en los jardines londinenses de Kensington, de sir George Frampton. Peter Pan ha sido adap­tado a la pantalla por Herbert Brenon, in­terpretado por Betty Bronson, y posterior­mente Walt Disney hizo sobre este tema una película de dibujos animados. [Trad. espa­ñola, con el título de Peter Pan y Wendy, de María Luz Morales (Barcelona, 1925)].

A. Castelli