[Les affaires sont les affaires]. Comedia en tres actos del escritor francés Octavo Mirbeau (1850-1917), estrenada y publicada en 1903.
Es una de las obras más notables del teatro naturalista, porque reproduce en toda su acritud psicológica la típica figura del hombre de negocios que olvida familia y amistades por sus intereses inmediatos. Isidore Lechat, incluso después de haber acumulado una gran fortuna, continúa con sus manejos de comerciante poco escrupuloso y, al ser nombrado director de un periódico, experimenta la ambición de ser elegido diputado.
Mientras, surge un puro idilio entre su hija Germaine y el joven químico Lucien Garraud, empleado de Isidore; éste quisiera casar a la muchacha con él marqués de Porcellet, noble arruinado a quien desprecia, pero cuyo título envidia. Mas, en un diálogo dramático con el marqués, Germaine rechaza desdeñosamente un matrimonio que sólo satisfaría la ambición del padre; el negociante deshereda a su hija y la arroja de casa. Pronto una nueva desgracia cae sobre su vida: su hijo, vicioso y jugador, perece en un accidente de automóvil.
Apenas conocida la noticia, dos ingenieros dependientes suyos se presentan a Isidore para pedirle una firma en un documento. Pero el cauto financiero, incluso sumido en el dolor y el remordimiento, que empiezan a destrozarlo, no deja de examinar a fondo el documento y hace añadir un párrafo de garantía, mientras la esposa se desmaya a la llegada del cadáver del hijo. La caricatura amplia y cruda se extiende en constante ironía: el personaje, dominado por la fiebre de los intereses, olvida los asuntos del corazón.
La comedia muestra, con signo más artísticamente robusto y feliz que en sus demás obras, la acritud con que Mirbeau observa a la sociedad contemporánea, a la que condena con una mueca amarga de desprecio.
C. Cordié

