Los dos perros, Robert Burns

[The two dogs]. Poesía en dialecto escocés, publicada en la colección de las Poesías (v.) en 1786. César, perro de lujo, y Luath, el modesto perro de un campesino, son buenos amigos. Un día, después de husmearse y saludarse recíprocamente, tienen una larga conversación acerca de los «Se­ñores del mundo», es decir de los hombres. César, compadeciendo a los pobres, des­cribe la vida lujosa de sus dueños; y el contraste se evidencia todavía más al ex­poner Luath las miserables condiciones de la gente entre la cual vive. Sin embargo los humildes no son tan infelices como generalmente se cree; también ellos tienen sus alegrías.

La buena mujer y los hijos son el consuelo del campesino, quien, ade­más, se olvida de sus preocupaciones par­ticulares cuando discute con los amigos de política. César lamenta el escaso sentimien­to patriótico de los ricos, y su amigo, que los cree felices, explica que al fin y al cabo la vida de aquéllos es frívola y triste. No tendrían molestias, pero las van buscando ellos mismos, que así son los hombres, in­cluso los instruidos. Los señores con sus disipaciones y las señoras con sus chis- morreos, malgastan el tiempo sin ninguna utilidad.

Al final los dos amigos se separan agitando sus rabos y alegrándose de ser perros y no hombres. Es evidente la deri­vación del Coloquio de los perros de Cer­vantes. Pero el sarcasmo cervantino es atenuado con una ironía que cubre con una capa de humorismo la representación de una sociedad llena de desequilibrios. La vida de los campesinos no está descrita con los convencionalismos arcádicos de la época, sino con un humano realismo, al igual que en otra poesía de Burns, Noche de sábado del campesino (v.), a la que se une aquí la simpatía y la comprensión del mundo animal.

E. Di Carlo Seregni