Las dos condesas, Marie Ebner Eschenbach

[Zwei Komtessen]. Son dos cuadros de ambiente, en dos cuen­tos de la novelista alemana, publicados en 1884 con el subtítulo Condesa Musci, Condesa Paula. En el primero la condesa Musci na­rra, en una serie de cartas a su amiga Nesti, su vida de muchacha aristocrática y deportista en el castillo de Sedemberg, con la llegada del conde Aich-Kromburg, hijo de un amigo de su padre, a quien le gus­taría que Musci se casara con él. Ella, en cambio, le juzga un buen muchacho, pero pedante y algo torpe, y se las arregla de manera que se case con su amiga Clara.

La segunda novela está escrita en forma de diario al que la Condesa Paula confía sus recuerdos de infancia y de adolescencia: dibuja la figura de su padre, auténtico ca­ballero vienés que acaba todas las amo­nestaciones a su hija con unas palabras que han llegado a ser para él una fórmula: «¡Haz lo que quieras!»; y el carácter de su madre absorbida en sus obras de bene­ficencia; narra después las primeras revela­ciones de la biblioteca de su padre, su pri­mer entusiasmo de niña ante el Quijo­te y su amor de muchacha por el conde Schwarzburg, caballero impulsivo, generoso, altruista, muy distinto del perfecto caba­llero con que en la opinión de sus padres ella tendría que casarse.

Después de algún que otro disgusto con su familia, Paula, que tiene una fiel aliada en su hermana Isabel, alcanza por fin el deseado matrimonio y la felicidad. El libro está escrito con fino hu­morismo y con esa claridad de estilo que fue una de las virtudes particulares de la escritora. En sus páginas se compone en un cuadro delicado y en una agradable armo­nía el que fue el mundo propio de la Ebner, gran dama austríaca; mundo limitado, tanto en lo relativo a la cultura como en lo que se refiere a las costumbres, y donde la ten­dencia realista, a la que la autora ¿e acer­ca, atenúa sus violencias y sus audacias.

G. Pioli