[A reliqua]. Novela del escritor portugués José Maria Eça de Queiroz (1843-1900), publicada en 1887.
Don Teodorico Raposo (v.) cuenta en primera persona de qué modo perdió la opulenta herencia de su tía, doña María del Patrocinio (v.). Joven holgazán y libertino, sin otro ideal que satisfacer sus sentidos, espera la muerte de la tía para gozar sus millones. Pero como la vieja beata tarda en dejar este valle de lágrimas, don Teodorico, para merecerse la herencia, ha de fingir una fe que no tiene, e hipócritamente se forma una doble vida: una hecha de estricta observancia de las prácticas religiosas, con rezos y visitas a santuarios; otra hecha de intrigas amorosas y libertinaje. La vieja tía, adivinando su naturaleza sensual, espía morbosamente las costumbres de su único sobrino, que se defiende con una astucia pareja a la desconfianza de ella y a las intrigas de los sacerdotes de la casa, que dirigen la conciencia de la rica beata.
Para probar la fe del sobrino, doña María del Patrocinio lo manda, por fin, a Tierra Santa a buscar una reliquia que debe sanar sus miembros y asegurar la tranquilidad de su alma. Desembarcado en Alejandría, don Teodorico se resarce de la larga vigilancia de su tía con una guantera inglesa, que, a su partida para Tierra Santa, le deja como recuerdo una de sus camisas. Raposo visita los lugares de la Sagrada Pasión, y no hallando por fin una reliquia que llevar a su tía, recoge de una maleza un ramo espinoso, hace con él una corona y la prepara en un hermoso estuche con el propósito de presentarla como la corona que ciñó la cabeza del Redentor. A la vuelta, Raposo quiere deshacerse del recuerdo comprometedor y, por error, arroja, en lugar de la camisa, el paquete que contenía la reliquia.
Llegado a Lisboa, comunica a su tía el gran descubrimiento, y cuando doña María, emocionada, desenvuelve el sagrado paquete, en lugar de la reliquia aparece a los ojos de los clérigos y magistrados, reunidos para el memorable acto, la pecaminosa camisa de la guantera. Poco después muere la tía, dejando a la Iglesia todos sus bienes. La novela tiene manifiesta intención satírica, con referencia a no pocos rasgos de la burguesía liberal lisboeta, dominada todavía por el conformismo jesuítico. Pero esta intención, por otra parte demasiado clara, hace de los personajes títeres caricaturescos y falsos, cualidad que prevalece por encima del interés artístico de la novela, apoyado en las más socorridas experiencias estilísticas de la literatura francesa coetánea, particularmente del diletantismo de Renán.
Combinando los recuerdos de un viaje suyo a Egipto y a Palestina con las sugestiones de lecturas de la Vida de Jesús (v.) de Renán y de las Memorias de Judas (v.) de Petruccelli della Gattina, este último imitado a menudo hasta el plagio, intenta el autor, a través de un sueño del protagonista, una suntuosa reconstrucción histórica llena de color de la tragedia del Gólgota, que desentona un poco del clima de la novela. [Trad. de Ramón del Valle Inclán, 3.a edición, Barcelona, 19251.
C. Capasso

