Comedia de Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862). Entre sus primeras comedias: Lo que puede un empleo (1820), Los celos infundados y La boda y el duelo, La niña en la casa y la madre en la máscara (1821) es la principal de ellas; todas de corte moratiniano, de gran sencillez en la acción, de escaso movimiento en los incidentes, de estilo cuidado, de tendencia moralizadora y de pocos rasgos verdaderamente chistosos.
La niña en la casa y la madre en la máscara merece ponerse al lado de las obras secundarias de su modelo (el teatro de Moratín), en que no sólo es el propósito ético, el desorden que se origina «del mal ejemplo y del descuido de las madres», sino una cierta gracia ágil y «beaumarchaisca», lo que hace agradable, aunque un poco tímido, el resultado.
C. Conde

