La Fiesta de los Zapateros o La Alegre Comedia de las Nobles Artes, Thomas Dekker

[The Shoemakers’ Holiday or the Pleasant Comedy of the gentle Craft]. Comedia de Thomas Dekker (15729-1632), en prosa y ver­so, representada por primera vez la no­che de fin de año de 1599, en presencia de la reina Isabel. Es la primera de las obras compuestas por Dekker que ha llegado a nosotros, publicada en 1599. Fuente de la comedia fue The Gentle Craft de Thomas Deloney, publicada en 1597. El conde de Lincoln, sir Hug Lacy, para impedir que su nieto, Rowland Lacy, se case con Rosa, hija del Lord Mayor de Londres, inferior a él por nacimiento, logra que el rey le nombre coronel jefe de las tropas que ope­ran en Francia, donde arde la guerra. Pero Rowland envía en su lugar a su primo Askew, y con la esperanza de volver a ver a Rosa, se queda en Londres. Como sabe muy bien el holandés y en Wittemberg, en su aventurera juventud, aprendió el oficio de zapatero, con el nombre holandés de Hans entra de aprendiz en la tienda de Si­món Eyre, el alegre zapatero de Tower Street, que provee de calzado al Lord Ma­yor y a su familia. E

n la tienda trabajan también el divertido aunque vulgar Firk, el hábil Hodge y el buen Ralph. Este último debe ir a luchar en Francia y confía al cuidado de Simón y de su mujer, Margery, a su joven esposa Jane. Poco después de la partida de Ralph, Jane, disgustada de las observaciones de la caprichosa Margery, se establece como costurera en otro barrio de la ciudad sin dar a conocer su paradero. El Lord Mayor de Londres, Oateney, que ha­bía alejado de la ciudad a Rosa, trata en vano de dársela como mujer al joven Hammon. Éste, duramente rechazado por Rosa, corteja a la joven Jane, y haciéndole creer que Ralph ha muerto en la guerra, consigue arrancarle la promesa de que será su mu­jer. Entretanto, Hans, o sea, el joven Row­land Lacy, ha logrado adquirir un carga­mento completo de mercancías, procedente de Candía, a su jefe, que, enriquecido de improviso, es nombrado sherif y poco des­pués Lord Mayor de Londres, cediendo el negocio a sus fieles operarios. Ralph, que no ha muerto, sino que regresa mutilado de la guerra, llega a tiempo para impedir que su esposa contraiga nuevas nupcias. Hans, por su parte, se presenta a Rosa como zapatero, huye con ella, se casan, y el nue­vo Lord Mayor obtiene del rey el perdón por su deserción y la reconciliación entre el nieto y sir Hug Lacy y entre Oateney y su hija.

La comedia termina con una fiesta ofrecida por Eyre a sus viejos compañeros de trabajo, en cuyo banquete se digna, par­ticipar el propio rey. Vivaces diálogos, sa­lidas procaces, dos graciosos brindis y ale­gres peripecias, animan la acción, ofre­ciendo un cuadro lleno de color de la vida artesana en el Renacimiento, lo cual se debe, sin duda, a las experiencias persona­les de Dekker. La figura más interesante es la de Simón Eyre, personaje que realmente existió en el siglo XV, y la filosofía de la comedia se resume en su frase: «Con una libra de preocupaciones, no se paga ni si­quiera un céntimo de deudas. Estemos, pues, alegres mientras somos jóvenes. La vejez no se hará esperar.

E. Di C. Seregni