Epiceno o La mujer silenciosa, Ben Jonson

[Epicoene, or The Silent Woman]. Comedia en cinco actos y en prosa representada en 1609 e impre­sa en 1616 (si hubo alguna edición anterior se ha perdido).

El argumento principal com­bina dos chanzas de origen griego, una de las cuales se encuentra en la Casina (v.) de Plauto. Se trata de una variación sobre el motivo del hombre inducido a casarse por un engaño acerca de las cualidades de la futura esposa. El eje de la trama es el ca­rácter de Moroso (Morose), un solterón egoísta que siente una aversión por los ruidos que linda con la locura. Sospechan­do ser objeto de las burlas de su sobrino, Sir Delfín (Sir Dauphine Eugenie), Moroso quiere desheredarlo y casarse si logra en­contrar una mujer silenciosa. Pelabarbas (Cutbeard), su barbero, descubre una, lla­mada Epicene.

Ésta, inmediatamente des­pués del matrimonio, se revela como una gran parlanchina, con gran desesperación de Moroso; como si tanto alboroto no bas­tara, llega el sobrino con una alegre pan­dilla y músicos para celebrar las bodas. Enloquecido por el estrépito, Moroso no se conduce como Lisidarno, su modelo griego; no decide poner fin a su vida ahorcándose, pero recurre a una solución de compro­miso, mucho más en armonía con el tem­peramento inglés. Después de haber con­sultado en vano a un pseudoeclesiástico y a un especialista en derecho canónico para encontrar una causa de divorcio, Moroso acepta el ofrecimiento de su sobrino de librarle de Epicene por quinientas libras anuales, y el derecho a heredar sus bienes.

Obtenido esto, Sir Delfín arranca la peluca a la pretendida esposa, que no es otra que un muchacho que el sobrino ha adiestrado al efecto (Epiceno significa precisamente: «que tiene las características de ambos se­xos»). La comedia, que tiene otros cómicos personajes menores, fue de las más popu­lares de Ben Jonson, y Dryden la juzgó como la más perfecta comedia inglesa (también Shadwell y Pepys eran de la misma opinión), y, ciertamente, por la ha­bilidad de la trama y la comicidad de los episodios, figura entre las farsas de más éxito.

M. Praz

* Stefan Zweig sacó de la comedia el li­breto de la ópera La mujer silenciosa, de Richard Strauss (1864-1949), representada en Dresden en 1935.