El Sembrar en Buena Tierra, Félix Lope de Vega Carpió

Obra dramática en tres jornadas del gran autor español Félix Lope de Vega Carpió (1562-1635), estrenada en Madrid en 1616 e incluida en la Parte X… El manuscrito autógrafo se conserva en el British Museum de Londres. Existen también otros dos manuscritos, uno en la Biblioteca Na­cional de Madrid y otro en la Biblioteca Real de Parma. La obra fue representada por la compañía que dirigía Hernán Sán­chez de Vargas, en la que actuaba Lucía Salcedo, llamada «la Loca», amiga de Lope y de la que tuvo su hijo Fernando.

Aparte su valor literario, esta obra tiene gran in­terés por las costumbres que nos ha trans­mitido del Madrid de aquellos tiempos: pa­seos, lugares de recreo, tipos populares, su­persticiones, etc. La obra tiene una trama sencilla: presenta dos damas opuestas en sus caracteres y trates con sus enamora­dos; mientras una explota a sus adorado­res, la otra llega incluso a ayudar econó­micamente a una víctima de aquélla; las buenas acciones de esta dama son precisa­mente «el sembrar en buena tierra». Así la víctima de la primera, que era un in­diano, recobra su fortuna y se casa con la dama generosa. La obra tiene un carácter jocoso; Lope se burla de los críticos de su tiempo, pone listas de libros fingidos, etc. Por otra parte, la calidad estrictamente li­teraria es inmejorable. Los sonetos conte­nidos en la obra son los mejores que es­cribió el ingenio español.

La jocosidad y el carácter costumbrista de la obra no son obstáculo para que Lope utilice curiosas alegorías, algunas de ellas de gran tradición literaria (el amor y la cárcel; el tiempo es comparado al capitán que conquista el cas­tillo, que no es otra cosa que la belleza de la mujer, etc.). El mismo tema de esta obra fue tratado de nuevo por el mismo Lope en Quien todo lo quiere. El investi­gador norteamericano Rennert ha identi­ficado a la mayoría de los cómicos de la compañía de Hernán Sánchez de Vargas.