El Perro del Hortelano, Félix Lope de Vega Carpió

Come­dia en tres actos y en verso de Félix Lope de Vega Carpió (1562-1635), publicada en 1618. El «perro del hortelano» es Diana, la joven condesa de Belflor, enamorada de su secretario, Teodoro, y que como el perro del proverbio, que no come ni deja comer, no sabe resolverse a declararle su amor por orgullo de casta y, por otra parte, no quiere que se case con Marcela, una joven de su pequeña corte.

Teodoro oscila entre el amor seguro y la pasión llena de obstáculos, hasta que su criado Tristán recurre a un «deus ex machina» particularmente drástico: un viejo gentilhombre, el conde Ludovico, ha perdido un hijo; el astuto siervo, disfrazado de mercader griego, hace creer al conde que Teodoro es nada menos hijo del hijo perdido. Teodoro confiesa a Diana la super­chería, pero la joven condesa, que conocía su nobleza de ánimo y que en cuanto a nobleza de título le bastaba con una ficción, se casa con él, saliendo de su incómoda ambigüedad espiritual. La comedia es una de las más atrevidas de Lope en cuanto a análisis psicológico de los personajes.

La escena en la que Diana, para oír palabras de amor a su joven secretario, le ruega que repita sus diálogos de amor con Marcela, es de notable fuerza, así como la de la reve­lación final, no aceptada. Los intermedios burlescos, y en primer lugar el relato del falso mercader griego, son graciosísimos, pero sólo sirven para enlazar con su tiempo una comedia precursora en muchos sentidos del teatro posterior.

A. R. Ferrarin